RSS

La oración de una oveja rebelde

26 Abr

oveja perdida

Si te invocara, no tengo excusa con la cual presentarme delante de ti.

Mucho a tiempo ha pasado, he hecho muchas cosas pero me alejé de lo más importante para mí.

Hoy no tengo vestiduras blancas, no tengo perfumada mi cabeza y no tengo las manos limpias o puro el corazón.

Pero en todo este tiempo aparecías cada día tocando a la puerta de mi corazón pidiéndome, que por favor te deje entrar.

Y quisiera darte más de lo que puedo darte ahora, quisiera darte un corazón más sano, quisiera darte una vida menos lastimada, quisiera darte más amor del que puedo darte en este momento.

Tengo miedo de volver a Ti, tengo miedo de sentirme rechazado, pero sé que Tú no lo harás, sino que tiernamente me abrazas y me susurras al oído lo mucho que me amas.

No me imagino cuántos perdones justificarían mi falta, pero sé que lo que Tú quieres es que me arrepienta sinceramente, porque Tú no ves la cantidad de palabras lo que Tú ves es el corazón.

Nunca entenderé porque eres tan bueno, jamás podré comprender lo inmensa de tu bondad o ese amor ágape con el cual logras amar sin esperar nada a cambio.

Jamás existirá algo o alguien que se te compare, porque nadie es capaz de saciar el corazón como Tú lo sacias, nadie puede amarnos como Tú lo haces.

Y hoy Señor, te pido que por favor perdones a este pecador, perdona las rebeldías de un corazón egoísta, perdona la vida de un hombre que perdió el rumbo, perdóname porque intentando conquistar un sueño ilusorio olvidé a aquel que hace mis sueños realidad.

Perdóname porque habiéndome amado tu tanto, olvide lo profundo y sincero que sé que me amas.

Olvidé el dulce calor de tu abrazo, olvidé tus tiernas palabras, olvidé las muchas veces que moviste toda la creación para ayudarme a mí.

Perdóname Jesús, tienes en tus manos mi vida y corazón, no quiero negarte nada esta vez, quiero que me llenes y que me permitas pasar mi tiempo junto a ti, quiero que estés en cada pensamiento, que llenes cada deseo, que seas el dueño de mi corazón y el autor de mi amor.

Quiero que me permitas postrarme ante ti y aunque quizá mis labios no te hablen mi corazón te pedirá que me perdones y te diré lo mucho que te amo en cada lágrima.

Y otra vez, me das tu mano amiga y me ayudas a levantarme, puedo sentir el calor de tu amor llenando mi corazón, puedo sentir la tristeza dejándome mientras me envuelve tu paz y puedo sentir mis labios sonreír.

Ya puesto de pie no puedo dejar de abrazarte, no podría apartarme de ti.

Una vez más te escucho decirme hijo y mi ser se estremece, te llamo Padre y puedo ver tu sonrisa.

Y ahora ya aprendí la lección, ahora ya no volveré a dejar tu rebaño porque sé lo frío que es alejarse de Ti y conozco lo grande de tu amor por mí.

Porque tu dejaste a las noventa y nueve ovejas por amor a mí.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 26 abril 2013 en Reflexiones

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: