RSS

Bendíceme

08 Jun

jacob 1

Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Génesis 32:26

Jacob no era el tipo de persona a la que nos gustaría imitar, había tenido una vida difícil y muy complicada debido a sus decisiones, engañó a su padre para robarle la bendición a su hermano, huyó de su tierra, fue estafado por el que sería su suegro y tuvo que trabajar catorce años por conseguir a la mujer que él amaba.

Pero si hubo algo digno de imitar de Jacob, es la pasión que tenía por recibir la bendición de Dios.

Jacob luchó toda la noche con un varón para obtener la bendición de Dios, había intentado durante toda su vida obtenerla a su manera y si tenía que luchar con alguien para obtenerla lo haría.

El varón le pide que lo suelte pero él no desiste, él sabía que con aquella bendición no importaba lo que sucediera, él y su descendencia serían bendecidos, sabía que Dios siempre lo acompañaría, con esa bendición su sueño se realizaría.

Aquel varón con el que luchaba tocó el encaje de su muslo y se descoyuntó y tras terminar aquella lucha y rayar el alba Jacob se convertiría en Israel y fue bendecido. Génesis 32:24-29

Israel ahora cojeaba al caminar y eso simbolizaba que ya no dependía de sus fuerzas o de su astucia, ahora debía depender únicamente de Dios y confiar en Él para ser bendecido.

¿Qué tan importante es la bendición de Dios?

Esa misma bendición por la cual Jacob había luchado tanto, es la misma por la cual Jabes, una persona que había nacido con rechazo y dolor, clamó a Dios y se convirtió en el más ilustre de sus hermanos. 1 Crónicas 4:9-10

La bendición de Dios tiene tal poder que puede cambiar la vida de un hombre, puede prosperarlo en todas las áreas de su vida y darle más de lo que usted pueda imaginar.

¿Cómo podemos obtener esa bendición?

Si usted ha recibido a Jesús en su corazón, entonces ya ha sido bendecido, no necesita luchar contra una persona, no tiene que estafar o mentir para que le vaya bien en la vida, lo único que necesita es tener a Cristo en el corazón.

Jesús ya venció y sufrió hasta la muerte en una cruz para que usted pueda ser bendecido.

Y lo único que Dios le pide a cambio es solo que lo ame, lo único que usted necesita darle a Dios para obtener aquella bendición que cambiará su vida para siempre es darle su corazón.

La vida de Jacob quizá no fue perfecta, después de ese día también sufrió dolores pero aquella bendición le dio fuerzas en los momentos amargos, pasó sus batallas pero él sabía que Dios lo acompañaba, y al final murió en buena vejez, pudo ver a sus nietos y supo que su sueño se había cumplido.

Vale la pena luchar por servirle a Dios, no se rinda continúe perseverando en su amor, no desista porque aunque muchas veces las pruebas parezcan muchas, recuerde que Dios lo ha bendecido y su sueño se va a cumplir.

Dios no olvida, lo que Él prometió pronto se cumplirá, ya está rayando el alba y usted verá la bendición de Dios cumplirse en su vida.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 8 junio 2013 en Reflexiones

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: