RSS

Archivos Mensuales: mayo 2014

Me rescató porque me ama

Salmos 18:19 Me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí.

Otra versión dice: El Señor me rescató porque me ama; él me llevó a un lugar seguro.

Antes de conocer realmente a Dios no entendía porque había personas capaces de dar su vida por Él, ni tampoco comprendía la magnitud de su amor.

sanando al leprosoLa biblia cuenta una bella historia en Mateo 8:1-3: Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

Hace dos mil años atrás la lepra era considerada una enfermedad muy contagiosa y una maldición.

Las personas infectadas debían vivir aisladas de la civilización y se tenía estricto cuidado con todo aquello que había sido tocado por los infectados, incluso debían usar campanas o gritar para anunciar que se acercaban y así los demás pudieran alejarse de ellos.

Ser leproso significaba vivir en soledad, ser alejado de tu familia y seres queridos, el tener que soportar el dolor de su piel al podrirse y la deformidad que causaba la enfermedad.

Aquellas personas debían estar sumamente cansadas de ese tipo de vida, debían sentirse sumamente tristes y decepcionadas, tendrían que haberse acostumbrado a ser rechazados, deberían estar muy deprimidas por no poder encontrar un refugio en el cual sentirse seguras y quizá hasta culpables de tener esa enfermedad.

Pero un día un leproso escuchó de alguien que podía cambiar su vida, que podía sanar cualquier enfermedad, su nombre era Jesús.

Aquel hombre se armó de valor, se llenó de fe, él estaba cansado de ese tipo de vida, estaba harto de tanto dolor y rompiendo todas las reglas se acercó donde Jesús.

Jesús estaba predicando y le seguían muchas personas de todas las edades, imagino que muchos deben haberse llenado de espanto, quizás muchos le habrán exigido que se aleje mientras huían pero Jesús permaneció a su lado.

Él sabía que Jesús podía irse, que no era su obligación que hiciera algo por un extraño como él y encima pecador, por eso se arrodilló y le dijo: Señor, Si quieres puedes limpiarme.

Jesús debió haberlo mirado con compasión y amor, lo tocó y le respondió: Quiero, sé limpio.

Para aquel hombre ese acto y esas palabras significaban compasión, paz, libertad, el comienzo de una nueva vida, ese momento debe haberlo marcado porque por primera vez en mucho tiempo su corazón sintió amor.

Jesús lo rescató de su enfermedad porque lo amaba.

Hoy en día existen muchas personas que físicamente pueden estar sanas pero tienen el alma llena de heridas, viven en soledad aunque no se den cuenta, quizá su piel no esté enferma pero sus rostros reflejan las marcas y el dolor de un alma triste y deprimida.

Están rodeadas de hipocresía, hace mucho tiempo que no sienten afecto verdadero, no saben lo que es el amor y muy en el fondo se sienten mal por sus faltas y errores.

Pero al igual que aquel leproso podemos acercarnos a Jesús y saber que Él quiere rescatarnos del dolor de nuestros pecados y llevarnos a un lugar seguro en donde podemos hallar verdadera paz.

Cuando pasamos por esa experiencia nuestra vida cambia y entonces Jesús se convierte en nuestro todo, no existe nada más importante que Él porque sin merecerlo, Él nos amó.

Ésa es la razón por la cual estamos dispuestos a dar hasta la vida porque aunque muchos nos rechazaron, aunque estábamos llenos de faltas y podíamos ser despreciados, Él nos rescató, nos demostró su amor y nos llevó a sus brazos para que estemos seguros.

 
Deja un comentario

Publicado por en 25 mayo 2014 en Reflexiones

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Saldrás de la cárcel

José había sido traicionado ya dos veces, la primera vez fue alejado de su padre debido a que sus hermanos lo vendieron como esclavo y la segunda vez se debió a que a pesar de todo su esfuerzo por servir con excelencia a su patrón Potifar, esto no impediría que este no le creyera cuando su esposa mintió y ahora lo mandarían a la cárcel.

José era solo un joven, no era perfecto y los golpes que había sufrido eran muy duros. La vida no parecía sonreírle y la suerte parecía ser ajena a él.

Imagínense aquella escena, un joven inocente siendo llevado a rastras hacia una prisión, es imposible no creer que durante el trayecto no gritara: ¡Soy inocente! ¡No me arresten! ¡Se han equivocado!

Aquel joven es arrojado hacia una celda fría y oscura, un poco de paja será ahora su cama y una gran roca su almohada.

jose en la carcel

José se ha pasado toda la vida haciendo lo correcto, esforzándose por ser un buen hijo, siendo excelente con Potifar, pero él no recibe recompensas y cada vez parece encontrarse peor.

Sus gritos se escuchan en toda la cárcel: ¡Déjenme salir! ¡Se han equivocado!

Pronto se da cuenta que gritar no resuelve nada, se encuentra totalmente solo sin nadie que pueda ayudarlo o defenderlo.

El miedo es tan grande que no puede permanecer de pie, sus lágrimas corren por su rostro y sus manos comienzan a temblar. Los sueños que tenía de niño parecen lejanos, el poder ver a su padre con vida pareciera que es imposible.

Pero aquel joven lejos de darse por vencido hace una oración, recuerda las historias de Abraham de como espero cien años para que naciera su hijo Isaac, recuerda como Isaac se hizo rico sembrando en plena crisis, recuerda como su padre Israel río después del tardío encuentro con su hermano.

A pesar de las dudas, de los problemas y las circunstancias aquel joven ve nacer la esperanza en su corazón y aunque se encuentra solo en aquella prisión, él puede sentir el cálido abrazo de Dios acogiendo su corazón, llenándolo de fe y diciéndole: Tú vas a salir de la cárcel.

Al llegar la mañana aquel joven sonríe y trabaja de la misma forma como lo había hecho antes, con excelencia y sinceridad.

José era un chico inteligente, gentil y esperanzador, los jefes de la cárcel notaron algo valioso en él y deciden ponerlo a cargo de la prisión, él no quiere ser jefe, él quiere salir de allí pero eso no impide que cumpla su labor con la misma excelencia de siempre.

Los años pasan, no fue fácil soportar estar en aquel lugar, no ha sido fácil crecer, ni mantener la fe pero él sigue de pie confiando en que Dios lo sacará de allí.

Y el día llega y José es llamado por el faraón, ese día José reirá como nunca, todo su pasado fue una práctica para poder lograr sus sueños, Dios tardó pero nunca lo olvidó y jamás lo abandonó.

No importa que pruebas estés pasando o en donde te encuentres, no pierdas la fe, Dios te sacará de esa cárcel y te llevará a cumplir tus sueños.

Sé cómo José, sé excelente y no pierdas la fe, no te rindas porque Dios te está abrazando y te está diciendo tú saldrás de esa situación, tú saldrás de esa cárcel y haré algo grande contigo.

jose 2

 
Deja un comentario

Publicado por en 18 mayo 2014 en Reflexiones

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Madre conforme a Dios

madreEs increíble notar que Dios tenía todo planeado cuando nos creó, su precisión para diseñar todo es tan increíble que incluso podemos ver que Dios preparó a las mujeres con aquel amor especial para poder ser madres.

Se puede ver muchos casos en la biblia de madres llenas de fe como el caso de Sara al tener junto con Abraham un hijo a muy avanzada edad, el caso de Rebeca y Raquel ambas estériles pero las cuales por la fe tuvieron hijos, Ana la madre de Samuel la cual debido a su oración sincera fue escuchada o el caso de aquella mujer viuda que fue donde Eliseo y solo tenía una vasija de aceite.

Pero hoy quiero contarles acerca de una joven que arriesgó su vida por ser madre.

María era una joven virgen a la cual Dios escogió para que su hijo pudiera venir al mundo.

No solo tuvo que tener una gran fe para poder creer a las palabras del ángel y saber que todo terminaría bien, sino que también fue una mujer obediente a Dios.

No me imagino la cantidad de cosas que pudieron haber pasado por su joven mente, desde perder a su prometido sino que hasta incluso pudo haber perdido la vida, pero María fue valiente y asumió su labor.

Muchos piensan que la labor de María terminó en el pésebre dando a luz a Jesús y siendo visitada por los pastores pero eso fue solo el comienzo, ella tuvo que criar al hijo de Dios.

Vemos a lo largo de la biblia como ella junto a José llevaban a Jesús al templo y siempre es muy importante que los padres les enseñen a sus hijos desde pequeños a buscar a Dios.

Jesús ya siendo hombre comienza su ministerio y podemos ver a María visitando a Jesús con sus demás hijos y a pesar de la incredulidad de ellos, ella no dudaba de Jesús.

Pero sin lugar a duda el momento más difícil de María debe haber sido el tener que presenciar la pasión de Cristo, aquel momento en donde Jesús fue crucificado.

Podemos ver en ella el amor de madre, arriesgando nuevamente su vida para poder estar junto a Él hasta el último momento.

Al final María tuvo su recompensa porque tras la resurrección de Jesús sus demás hijos también creyeron en Él.

Una madre llena de Dios, encamina, acompaña y cuida fielmente a sus hijos, mantiene su fe y logra que sus hijos no se aparten del Camino.

Dios bendiga siempre a aquellas madres que son ejemplo y modelo para sus hijos, que sin ser perfectas aman fielmente a Dios y les enseñan a sus hijos el Camino.

¡Feliz Día a todas las madres que leen este tema, que el Señor las bendiga mucho y las recompense enormemente!

 
Deja un comentario

Publicado por en 11 mayo 2014 en Reflexiones

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

El efecto Dios

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Romanos 1:16

Muchas veces me han preguntado: ¿Vale la pena sacrificar tanto por Dios?

Yo sé que para ser cristianos tenemos que dejar atrás varias cosas y que muchas veces parece difícil ser valientes y enfrentar a la mayoría que no cree en Él.

Yo creo que si realmente comprendiésemos lo que creer en Dios significa o si supiéramos el efecto que provoca una pequeña semilla de fe entonces nuestras vidas serían muy diferentes.

¿Han escuchado hablar del efecto Dios?

El 14 de Mayo de 1948 se fundó el estado de Israel, para muchos ese día pudo haber sido un día de alegría o de gozo pero 12 horas después la unión de países palestinos les declara la guerra.

Israel era un país cuyos habitantes habían pasado el horror de la segunda guerra mundial, millones de judíos habían muerto y la mayoría de los sobrevivientes habían sido torturados.

Los periódicos de todo el mundo hablaban de la posible masacre que vendría sobre el pueblo judío, muchos noticieros decían que prácticamente la nueva nación se extinguiría.

David-Ben-GurionCuentan que pocos días antes de la guerra los periodistas de diversas partes del mundo lograron entrevistar a un líder judío de nombre David Ben Gurión, un periodista se le acercó y dijo: “Israel necesitaría un milagro para sobrevivir” Muchos pensaron que aquel líder aprovecharía ese momento para pedir ayuda, pero David Ben Gurión miró al cielo y respondió: Yo creo en milagros.

Llegó el momento de la guerra, miles de Israelíes estaban parados con poco armamento frente a aquel inmenso ejército enemigo lleno de hombres entrenados y el mejor armamento de su generación.

Pero aquel pequeño ejército judío estaba lleno de padres que querían defenderá sus familias, madres que habían perdido a sus esposos y querían defender sus hogares y jóvenes que querían luchar por su futuro.

judíosLa historia no cuenta cómo empezó pero yo creo que un joven que había visto aquella entrevista miró al cielo y con valentía dijo: Yo creo en milagros, luego los que estaban a su alrededor comenzaron a repetirlo hasta el punto en que todo aquel ejército gritaba: ¡Yo creo en milagros!

Sin pensarlo pocos minutos después, aquel gran ejército enemigo comenzó a huir, miles de soldados abandonaban sus tanques para irse corriendo y cuando entrevistaron a algunos de los sobrevivientes del ejército palestino del porqué de su repentina huida ellos contestaban: Vimos gigantes brillantes defendiendo a los judíos.

Después de esa guerra hubo una reunión donde se juntaron militares, periodistas y hombres de ciencia para analizar lo sucedido, todos ellos llegaron a la conclusión de que aquella victoria era imposible.

Entonces uno de los invitados de esa reunión alegó que aquel milagro ya había ocurrido antes en la biblia y tras leer muchos capítulos de la biblia todos en aquella sala explicaron que aquella victoria se debía al Efecto Dios, es decir se debió a la fe que aquel pueblo tenía en Dios.

Ése es el Dios a quién servimos y ése es el potencial que todos tenemos, si creyéramos en Dios cada uno de nosotros podría cambiar su vida, la vida de su familia o la de su nación.

Dios tiene el poder para hacer milagros y por eso vale la pena el esfuerzo y el sacrificio, no nos avergoncemos del evangelio porque si de verdad crees en él, Dios puede hará un gran milagro en tu vida.

 
1 comentario

Publicado por en 4 mayo 2014 en Reflexiones

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: