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HÉROES MODERNOS DE LA FE

La iglesia de nuestros días disfruta en muchos países una libertad religiosa que hasta hace unos años no existía, hoy podemos leer la biblia con normalidad, y escuchar las hermosas prédicas de nuestros pastores sin temor, y todo esto fue posible gracias a que Dios levantó un remanente santo que mantuvo encendida la lámpara del evangelio y aquel pabilo humeante de la verdad.

Muchos hermanos de la fe han olvidado cuanto costó que la biblia pueda ser leída y traducida en su idioma, que se pueda predicar el evangelio en iglesias sin persecuciones, que podamos encontrar familia espiritual en países tan distantes o que no seamos castigados por hablarle a alguien del amor de Cristo.

Después de la muerte de los discípulos y hasta después de la reforma protestante, existieron héroes modernos de la fe, personas que dieron su vida para luchar en contra de una iglesia falsa y llevar luz en medio de un oscurantismo que gobernaba con crueldad.

Fueron esperanza para un mundo envuelto en dudas, antorchas que hicieron que los ciegos se apartasen de la mentira, instrumentos de Dios para derrocar el gobierno de la muerte, mártires que se negaron a negar la preciosa verdad de la biblia, que defendieron con cada fibra de su ser el nombre de Jesús como único Señor y Salvador.

Acompáñenme porque en las próximas semanas haremos un recorrido por la historia universal para conocer aquellos hombres y mujeres que, aunque muchas veces olvidados o desconocidos nos dejaron grandes enseñanzas, un modelo de vida que nos ayudará en nuestro andar cristiano, un legado que debemos procurar seguir y una reforma que se mantiene hasta nuestros días.

Es momento de conocer nuestra historia de manera sencilla y práctica, aprenderemos las bellas y osadas historias de aquellos héroes modernos de la fe.

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LA PRESCIENCIA DE DIOS

1Pedro 1:2 Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

(NTV) Dios Padre los conocía y los eligió desde hace mucho tiempo, y su Espíritu los ha hecho santos. Como resultado, ustedes lo obedecieron y fueron limpiados por la sangre de Jesucristo. Que Dios les conceda cada vez más gracia y paz.

Que hermoso poder darnos cuenta que Dios nos escogió, Él sabía con mucha anticipación cómo éramos, sabía de nuestra necesidad de amor, que necesitábamos ser libres de la culpa y de las cadenas del pecado, y en su eterna gracia nos dio su inmerecido perdón.

Aquel designio no termino al escogernos, sino que lo estamos viviendo cada día, somos parte de un plan divino orquestado por nuestro Padre Celestial, hemos sido llamados a servirle, hemos sido escogidos para vivir una vida santa y para un destino glorioso y lleno de esperanza.

Muchos pensamos que en los días de prueba o aquellos tiempos en los que nos encontramos en el horno de fuego Dios está lejos de nosotros, pero es todo lo contrario; no nos damos cuenta que todo es parte de aquel plan divino diseñado para moldearnos y llevarnos a cumplir nuestro propósito.

Otra versión el mismo versículo nos enseña: (BLPH) A ustedes, objeto del designio amoroso de Dios Padre y consagrados por medio del Espíritu para que obedezcan a Jesucristo y sean purificados con su sangre, les deseo gracia y paz en abundancia.

Es un designio de amor, si entendiéramos cuánto Dios nos ama y que nos desea celosamente nos daríamos cuenta que a pesar de nuestras fallas y limitaciones Él quiere llevarnos de gloria en gloria y de poder en poder, pero para que podamos llegar ese nivel necesita capacitarnos y prepararnos.

  • Aquel pozo vacío fue el comienzo de la preparación de José para que pueda convertirse en el segundo hombre más poderoso de Egipto
  • Los 40 años que pasó Moisés siendo pastor de ovejas comenzaron a volver su alma cada vez más mansa.
  • La persecución que sufrió David por parte de Saúl fue el entrenamiento que el necesitaba para que pudiera convertirse en rey.
  • Cada prueba que soportó Job probaron su corazón y lo volvieron capaz de recibir las bendiciones que Dios ya tenía preparada para él.
  • Cada una de las persecuciones y pruebas que soportó el apóstol Pablo lo capacitó para que pueda regalarnos sus hermosas epístolas y lo volvieron cada vez en un mejor hombre de Dios.

Necesitamos creer y mantener en nuestros corazones la firme convicción de que somos muy amados por Dios y que Él nunca nos abandona, tener fe de que todo nos está ayudando para nuestro bien, que no existe un mal día, sino que si estamos bien delante de Él podemos estar plenamente convencidos de que al final nos irá bien.

DEUDA DE AMOR

No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Romanos 13:8

(Biblia Lenguaje Sencillo) No le deban nada a nadie. La única deuda que deben tener es la de amarse unos a otros. El que ama a los demás ya ha cumplido con todo lo que la ley exige.

Jesús pagó con su vida nuestro rescate, en la cruz fueron clavadas nuestras faltas, nuestras enfermedades, nuestros pecados y el castigo eterno que nosotros merecíamos llevar.

Gratuitamente todos nosotros podemos obtener el regalo inmenso de la salvación, aquella inmerecida gracia con la cual podemos acercarnos nuevamente al Padre Celestial y aquel amor sublime que nos ama sin pedirnos nada a cambio.

Sin embargo, la biblia nos habla acerca de una deuda que debemos tener y es la de amar, Dios quiere que sus hijos aprendan a amar con el mismo amor que Él nos tiene, que tengamos un amor ágape, un amor genuino que sepa dar sin pedir.

Mateo 22:37-40 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.

Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

El apóstol Pablo, un hombre que había hecho grandes obras para Dios, que predicó el evangelio arriesgando su propia vida y que fue uno de los hombres que más contribuyó a la iglesia, nos escribió el 1 Corintios 13, que ninguna obra hecha por más grande que sea si no fue por amor de nada vale, que sin importar cuanto hagamos si no tenemos amor nada somos.

Necesitamos un toque de amor en nuestras vidas, cada día debemos ir a la fuente de amor ágape que es Dios y permitirle que transforme nuestros corazones, dejar que su amor sea derramado en todo lo que hacemos para que así podamos brindar amor a los demás.

Vivimos en un tiempo en donde el amor genuino es escaso, necesitamos llevar amor a las calles, a nuestros trabajos, a nuestros centros de estudio, a nuestras casas y a la iglesia.

Podemos ser instrumentos que lleven el amor de Dios a tantas personas que lo necesitan, a cada rincón oscuro en donde solo hay tristeza y depresión, porque el amor de Dios transforma vidas, restaura corazones y sana el alma.

Pague su deuda de amor todos los días, con cada persona que tiene alrededor, sea un ejemplo de lo que el amor genuino de Dios puede hacer en la vida de una persona y nunca olvide que tiene un Padre en los cielos que lo ama con un amor indescriptible porque Él es el amor.

REAVIVEMOS EL FUEGO

Levítico 6:12-13 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz. El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.

El enemigo desea que el altar de nuestros corazones se apague, nos hace distraernos con obligaciones, nos tienta continuamente o nos llena de preocupaciones para que olvidemos nuestra pasión y comunión con Dios.

Apocalipsis 1:6 1Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

La biblia nos enseña que Dios nos escogió para que le seamos sacerdotes, por lo tanto, debemos procurar cumplir y ser dignos de aquel del llamado divino, encendiendo continuamente el fuego en nuestros corazones.

Debemos tener un encuentro diario con nuestro Padre Celestial, un momento de comunión en donde solo estemos nosotros y Él, no puede pasar un día en que no estemos conectados con Jesús.

Todos los días es necesario que leamos la biblia:

· Para que nuestra fe vaya en aumento. (Romanos 10:17)

· Para que recibamos el Rhema de Dios. (Hebreos 4:12)

· Para que conozcamos la voluntad de Dios: (Salmo 119:15)

· Es nuestro alimento espiritual. (Mateo 4:4)

· Para que seamos consolados. (Romanos 15:4)

· Para que obtengamos sabiduría. (Proverbios 2:6)

· Para que seamos bienaventurados. (Samos 1:1-2)

· Para que conozcamos más de Dios.

Cada día debemos orar:

· Para que recibamos respuesta de Dios. (Jeremías 33:3)

· Para que podamos interceder por los demás. (Ezequiel 22:30)

· Para cumplir el mandato de Dios. (1 Tesalonicenses 5:16)

· Para elevar nuestro clamor. (Salmo 22:7)

· Para alabar a Dios. (Salmo 116:17)

· Para pedir perdón por nuestros pecados. (Salmo 86:5)

· Para alcanzar misericordia y gracia. (Hebreos 4:16)

· Para que podamos tener una conversación íntima con Dios.

Es tiempo de volver a nuestro primer amor, Dios nos ama y quiere que sus hijos le busquen con un corazón sincero y amoroso, quiere que su pueblo sea bendecido cuando deja a un lado su egoísmo y procura llenar el tabernáculo de su corazón con el fuego de su Espíritu.

Job 22:23-28 Si te volvieres al Omnipotente, serás edificado; Alejarás de tu tienda la aflicción;

Tendrás más oro que tierra, Y como piedras de arroyos oro de Ofir;

El Todopoderoso será tu defensa, Y tendrás plata en abundancia.

Porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, Y alzarás a Dios tu rostro.

Orarás a él, y él te oirá; Y tú pagarás tus votos.

Determinarás asimismo una cosa, y te será firme, Y sobre tus caminos resplandecerá luz.

TE ENCAREZCO

2Timoteo 4:1-2 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

Como si el apóstol Pablo hubiera podido ver lo que pasaría con la iglesia en los siguientes años, le hace un pedido muy especial a su hijo espiritual Timoteo, un pedido que también parece ser muy necesario en estos tiempos.

En presencia de Dios y de Cristo Jesús, quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cando venga a establecer su reino, te pido encarecidamente: predica la palabra de Dios, Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno, aunque todo el mundo esté en tu contra y nadie parezca escuchar, predica con más fuerza las buenas nuevas de salvación.

Te suplico encarecidamente: proclama el mensaje e insiste en todo momento, tanto si gusta como si no gusta, a pesar de que a la palabra pueda parecerles muy dura, tienes el encargo de llevarles la única verdad que puede salvar sus almas.

Tú anuncia el mensaje de Dios en todo momento. Anúncialo, aunque ese momento no parezca el mejor, quizá estés cansado y no tuviste el mejor de los días, pero aún allí te pido que no dejes de predicar, has uso de la voz del Espíritu para llevarles el mensaje de esperanza y amor.

Proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella, no siempre aparecerá una ocasión para predicarle a los demás, entonces será necesario que crees la ocasión, que salgas sin temor a buscar a los que están perdidos.

Predica la Palabra, insiste a tiempo y fuera de tiempo, los cristianos no tienen horario, somos hijos de Dios en todo tiempo, no importa que tan temprano o que tan tarde sea tienes el privilegio de ser el embajador de Cristo.

Predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente en tiempo favorable, en tiempo dificultoso, aunque la persecución pueda dar miedo, las amenazas puedan hacer temblar tu corazón, recuerda el gran sacrificio que Cristo hizo por amor a ti, no olvides que existen personas que necesitan el mensaje de Salvación.

Que anuncies el mensaje y que estés siempre listo para enseñar. Muéstrales lo malo que han hecho, solamente el mensaje de Cristo es tan poderoso para abrir los ojos de los pecadores, entonces verán la Luz de Jesús alumbrando sus vidas y trayendo esperanza a los corazones llenos de oscuridad y tinieblas.

¡Proclama la Palabra! Tenla a mano, tenla siempre en tu corazón, que aquel amor que ha sido derramado en ti, esté siempre presente y puedas transmitir la belleza del evangelio a un mundo que necesita escuchar que Cristo Jesús sigue cambiando vidas.

OH TU FIDELIDAD

Lamentaciones 3:22-23 Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.

Cuando atravesamos problemas o circunstancias difíciles buscamos una respuesta de Dios en su palabra, el versículo anterior inspiró a un gran hombre que atravesaba por situaciones muy difíciles a escribir uno de los himnos más conocidos e inspiradores de toda la historia de la iglesia.

Oh, Dios eterno, tu misericordia, Ni una sombra de duda tendrá; Tu compasión y bondad nunca fallan, Y por los siglos el mismo serás…

Tomás Obadiah Chisholm nació el 29 de julio de 1866 en Simpson County, Kentucky. A la edad de 27 años, mientras acudía a una reunión dirigida por H. C. Morrison, Tomás sintió convicción de pecado y decidió entregar su vida a Cristo.

Su pastor sorprendido de la sinceridad y de los talentos del joven hombre y lo invitó a mudarse a Louisville, Kentucky, para que fuera el dirigente y editor del periódico de la iglesia.

Años más tarde en Louisville, Tomás fue ordenado ministro, cumplió una breve misión pastoral en la ciudad de Scottsville, del estado de Kentucky, debido a su frágil y endeble salud.

¡Oh, tu fidelidad! ¡Oh, tu fidelidad! Cada momento la veo en mí. Nada me falta, pues todo provees, ¡Grande, Señor, es tu fidelidad!

Posteriormente, se trasladó con toda su familia a una granja de Indiana y se dedicó a la venta de seguros, luego se mudaría Vineland, New Jersey, por problemas económicos y en donde combinó el ministerio con el negocio de los seguros. Además, Tomás tomó otro trabajo por el cuál sería recordado, escribir himnos y versos para su iglesia.

Lejos de poner en duda el amor de Dios sobre su vida o resignarse a caer en la amargura, utilizó su afición por la escritura evangélica para demostrar su gran entrega a Dios a puño y letra, con esa inspiración escribió más de mil doscientos poemas, siendo una de las más conocidas: “Great Is Thy Faithfulness” (Oh tu Fidelidad).

La noche obscura, el sol y la luna, Las estaciones del año también, Unen su canto cual fieles criaturas, Porque eres bueno, por siempre eres fiel…

Tomás Chisholm escribió esta canción en 1923. Lo hizo estimulado por su agradecimiento a la fidelidad de Dios sobre su vida, siendo de gran bendición para muchos creyentes a lo largo de los años.

Chisholm envió algunos de sus poemas a William M. Runyan, un gran músico y amigo suyo, Runyan cuenta que fue profundamente impresionado con el himno “Oh tu Fidelidad” y oró: “Señor, ayúdame a componer una melodía que pueda transmitir el mensaje de una manera efectiva”. La popularidad del himno prueba que la oración del músico fue contestada.

Tú me perdonas, me impartes el gozo, Tierno me guías por sendas de paz; Eres mi fuerza, mi fe, mi reposo, Y por los siglos mi Padre serás…

A los 75 años, el Dr. Chisholm le escribió a un amigo, diciendo, Mi condición económica nunca ha sido una de abundancia debido a mi condición de enfermedad en los últimos años. A pesar de esto, no debo fallar en recordar aquí la infalible fidelidad de un Dios que cumple lo que promete, y que Él me ha dado muchas muestras maravillosas de Su provisión y cuidado, por lo cual estoy lleno de gratitud”.

Le invito a escuchar la hermosa canción:

AMADOS POR DIOS

Ninguno de nosotros fue salvo por un deseo de cambio, ni por un deseo de quitarnos la culpa, sino porque tuvimos un encuentro real con el Dios vivo, aquel encuentro nos hizo conocer un nuevo estilo de vida y creímos en el amor de Dios a tal punto que decidimos entregarle nuestras vidas.

Entendimos que Dios nos amó a pesar de nuestras faltas y que Cristo dio su vida para demostrarnos su inagotable y sincero amor.

¿Qué sucedería si creyéramos firmemente en que Dios nos ama?

  • No dudaríamos: Mateo 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro padre celestial las alimenta. ¿no valéis vosotros mucho más que ellas? Somos la obra especial de Dios, Él nos diseñó a su imagen y semejanza, somos su tesoro especial, somos muy valiosos e importantes para Dios.
  • No tendríamos temor de lo que vendrá: Jeremías 29:11 Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Dios tiene preparado un destino glorioso para aquellos que le aman, no deberíamos tener temor del mañana porque en sus manos se encuentran nuestros sueños y nuestro futuro.
  • Cumpliríamos con los diezmos y ofrendas: Deuteronomio 7:13 Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría. Si somos fieles con nuestro padre, Él proveerá para todas nuestras necesidades, nos bendecirá incluso más allá de lo que podamos imaginar porque nos ama.
  • Nos preocuparíamos por nuestros hermanos: 1Juan 4:12 1 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. Cuán grande amor tiene Dios por todos sus hijos, nosotros debemos tener la misma carga y no permitir que ninguno se pierda o se aparte de la hermosa familia de la fe.
  • Predicaríamos con vehemencia: 1Juan 4:9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. Dios amó al mundo no solo a los que nos decimos cristianos, debemos tener compasión por los que perdidos y aquellos que sufren, prediquemos su mensaje con pasión.
  • Aprenderíamos más de él: 1Juan 2:5pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El amor nos hace querer conocer más de la persona amada, nuestro amor por Dios se demuestra en cuánto queremos conocer y aprender de Él, así como Él conoce todo de nosotros.
  • Difícilmente le fallaríamos: 1Juan 3:6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. No buscaríamos excusas, sino que le seríamos los más fieles, trataríamos de aprender sus mandamientos y permitirle que examine nuestros corazones para que no fallarle.
  • Nos arrepentiríamos si caemos: Proverbios 24:16 Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; más los impíos caerán en el mal. Dejaríamos a un lado nuestro orgullo o vergüenza y correríamos a sus brazos, en su abrazo encontraríamos amor y perdón inagotables.