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Muero por verte

orarQuisiera que esto fuera más sencillo y poder verte aquí ahora, poder verte para que ayudes a mi incredulidad.

Me gustaría que tu gloria apareciera y quitara la oscuridad, esa oscuridad que no se encuentra en lo físico sino en el alma.

Me cuesta pedirte perdón tantas veces, veo que he manchado mi alma, que mi túnica nuevamente tiene arrugas y sigo asustándome de la persona que soy cuando Tu no estas.

Cuando me alejo de Ti el alma me duele y mi corazón se entorpece, me avergüenzo en lo que podría convertirme si Tu no estuvieras conmigo.

Sé muy bien que yo no soy lo que todos piensan, que solamente Tú puedes ver lo que llevo dentro, que solamente Tú comprendes mis defectos.

Aquel vacío que llevo dentro me consume cuando no te tengo cerca, todo carece de sentido, la vida misma se vuelve insoportable de llevar.

Acércate a mí que yo a ti correré, extiéndeme los brazos al verme cerca, háblame y lloraré sin parar al reconocer tu voz sanando mi interior.

Déjame hablar un rato mientras Caminamos juntos, quiero que mi alma exprese sus verdades y que mi corazón intente llenarte de amores.

No voy a darte explicaciones por el contrario solo decidiría seguirte nuevamente de corazón, renunciar a mi yo, y dejar que Tu tomes el control.

Quiero parecerme a Ti, aprender de tus decisiones, imitar tus acciones, reflejar aquella mirada llena de bondad que he aprendido a amar.

Yo ya no te soltaría, Caminaríamos juntos desde el amanecer hasta anochecer, andaría a tu lado aunque los demás no logren verte, pero yo sabría que estás allí.

No puedo verte hoy pero mi corazón sabe que no me has dejado, en mi interior siento tu abrazo, y mi alma sabe que oyes sus palabras.

Y cuando llegue a aquel paraíso, cuando pueda verte sentado en tu gran trono blanco, solamente reconocería aquel que me ha acompañado toda la vida.

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Tengo un sueño

ovejasTengo un sueño y se llama cristianismo.

En ese sueño hombres y mujeres viven felices sin temor al pasado, viven amando a sus prójimos y han hecho del amor su Camino.

En ellos no existe, la mentira, el egoísmo, el odio, la desesperanza o la maldad.

En ellos abunda la fe, la verdad, la paz, la paciencia y el amor.

Ellos no viven bajo un sistema social errado, esclavizados por las modas, la frialdad corporativa o los males sociales.

Ellos siguen el buen Camino, por eso aman con respeto y bondad a sus prójimos.

Ellos son humildes pero eso no significa que sean pobres, buscan el bien entre ellos, se animan, se corrigen mutuamente y las murmuraciones están lejos de ellos.

Su patria no se encuentra en un lugar que podamos ver ahora, sus casas se llaman hogar y sus lugares de reunión no son sus templos porque ellos dicen que al juntarse se crea lo que conocemos como iglesia.

En sus reuniones los milagros ocurren, personas son cambiadas para bien, los deprimidos salen motivados, los tristes salen alegres y los enfermos son sanados.

Ellos han hecho de Jesús su Señor y esa es la base de todo lo que hacen, sus vidas reflejan a Dios, reflejan la bondad de un Dios que muchos no conocen.

Tengo un sueño muy seguido, lo sueño cada día, lo disfruto en cada momento, lo vivo en cada instante.

Seguir a Jesús es vivir en un sueño eterno e inolvidable, las pesadillas de una realidad oscura han quedado atrás y ahora mi realidad es vivir lo que parece un sueño en su compañía.

Te invito a vivir conmigo una vida de ensueño, te invito a seguir a Jesús.

Dios de mi vida

paisaje 8

Dios de mi vida, sé Tú mi refugio y abrázame como el padre a su hijo.

Dame descanso bajo las sombra de tus alas, esté mi alma contenta al encontrarse cubierta por tu cercanía.

Esté mi corazón agradecido y confiado en tu fidelidad, pues tu nunca me has desamparado, nunca has dejado de velar por mí.

Sepa mi mente lo mucho que me amas, que entienda mi corazón lo dulce que es tu amor para con aquellos que te buscan.

Dios de mi vida, sé Tú mi roca y cuídame en mis momentos de dolor.

Dame consuelo en el día de angustia, sé mi tranquilidad en el día malo.

Esté mi corazón agradecido por tu ayuda, pues aún en la escasez has provisto para mi necesidad, nunca se han apartado tus misericordias.

Sepa mi mente esperar pacientemente tu brazo redentor, que entienda mi corazón la pureza de tu bondad.

Dios de mi vida, a Ti clamaré cuando caiga la noche, cuando mi alma se sienta desmayar y se agoten las fuerzas te invocaré y Tú me responderás.

Veré tu diestra en el día de aflicción, los cielos se estremecerán y la tierra temblará al acercarte hacia mí.

Me dirás: Yo soy tu Dios, te he guardado, no temas porque tú eres mi hijo.

Dormiré tranquilo sabiendo que Tú cuidas de mí.

Dios de mi vida no te tardes en socorrerme, ayúdame a confiar y que sepa ser paciente para guardar tu promesa.

Dios de mi vida, enséñame a amarte en todo tiempo, que mi amor por ti no mengue en los días de bonanza y que no escasee en los días de necesidad.

Dios de mi vida, creeré en Ti y seré bendecido, fructificaré aún en el desierto pues Tú me serás por manantial y sombra.

Dios de mi vida gracias porque mis ojos han visto tu salvación.

Dios de mi vida ya no temeré porque sé que tú cumplirás tu propósito en mí.

Dios de mi vida gracias porque me has demostrado que puedo contar siempre contigo.

La oración de una oveja rebelde

oveja perdida

Si te invocara, no tengo excusa con la cual presentarme delante de ti.

Mucho a tiempo ha pasado, he hecho muchas cosas pero me alejé de lo más importante para mí.

Hoy no tengo vestiduras blancas, no tengo perfumada mi cabeza y no tengo las manos limpias o puro el corazón.

Pero en todo este tiempo aparecías cada día tocando a la puerta de mi corazón pidiéndome, que por favor te deje entrar.

Y quisiera darte más de lo que puedo darte ahora, quisiera darte un corazón más sano, quisiera darte una vida menos lastimada, quisiera darte más amor del que puedo darte en este momento.

Tengo miedo de volver a Ti, tengo miedo de sentirme rechazado, pero sé que Tú no lo harás, sino que tiernamente me abrazas y me susurras al oído lo mucho que me amas.

No me imagino cuántos perdones justificarían mi falta, pero sé que lo que Tú quieres es que me arrepienta sinceramente, porque Tú no ves la cantidad de palabras lo que Tú ves es el corazón.

Nunca entenderé porque eres tan bueno, jamás podré comprender lo inmensa de tu bondad o ese amor ágape con el cual logras amar sin esperar nada a cambio.

Jamás existirá algo o alguien que se te compare, porque nadie es capaz de saciar el corazón como Tú lo sacias, nadie puede amarnos como Tú lo haces.

Y hoy Señor, te pido que por favor perdones a este pecador, perdona las rebeldías de un corazón egoísta, perdona la vida de un hombre que perdió el rumbo, perdóname porque intentando conquistar un sueño ilusorio olvidé a aquel que hace mis sueños realidad.

Perdóname porque habiéndome amado tu tanto, olvide lo profundo y sincero que sé que me amas.

Olvidé el dulce calor de tu abrazo, olvidé tus tiernas palabras, olvidé las muchas veces que moviste toda la creación para ayudarme a mí.

Perdóname Jesús, tienes en tus manos mi vida y corazón, no quiero negarte nada esta vez, quiero que me llenes y que me permitas pasar mi tiempo junto a ti, quiero que estés en cada pensamiento, que llenes cada deseo, que seas el dueño de mi corazón y el autor de mi amor.

Quiero que me permitas postrarme ante ti y aunque quizá mis labios no te hablen mi corazón te pedirá que me perdones y te diré lo mucho que te amo en cada lágrima.

Y otra vez, me das tu mano amiga y me ayudas a levantarme, puedo sentir el calor de tu amor llenando mi corazón, puedo sentir la tristeza dejándome mientras me envuelve tu paz y puedo sentir mis labios sonreír.

Ya puesto de pie no puedo dejar de abrazarte, no podría apartarme de ti.

Una vez más te escucho decirme hijo y mi ser se estremece, te llamo Padre y puedo ver tu sonrisa.

Y ahora ya aprendí la lección, ahora ya no volveré a dejar tu rebaño porque sé lo frío que es alejarse de Ti y conozco lo grande de tu amor por mí.

Porque tu dejaste a las noventa y nueve ovejas por amor a mí.

1000 oraciones a Dios parte V

101. He visto el cielo, la obra de tus dedos y te imagino detrás de aquellas cortinas celestes y blancas, observándome atentamente, demostrándome lo mucho que amas a tus hijos.

102. Te imagino inclinándote de tu trono para abrazar a alguien que ora en soledad, para secar las lágrimas de alguien que te clama por ayuda, para gozarte con alguien que esta agradecido por Ti.

103. Dios mío, no soy digno de tanto amor o de tanto interés, sé que la salvación es por gracia pero quiero esforzarme para ser merecedor de ella.

104. No quiero Jesús que los demás piensen que tu muerte fue en vano, quiero vivir de tal modo que los demás sepan que Tú eres capaz de transformar la vida de cualquier persona y que aquellos que creen en Ti pueden lograr mucho más que aquellos que solo se amparan en sus propias fuerzas.

105. Dios, tu que ves mi levantar y mi dormir ten piedad de mi, no me abatas en los momentos de desesperanza, extiende por amor Tu diestra y sostenme cuando débil esté.

106. Tu el Creador de todo ser viviente, dale vida aquel que cuya alma desfallece, ayuda a aquellos que necesitan un soplo de vida en el corazón.

107. Escucha el clamor del corazón sincero, ve las lágrimas de los que lloran con justa causa, quita la tristeza de aquellos que te invocan y cuya alma persevera en Ti.

108. No te olvides Señor mío de aquellos que esperan en Ti, no permitas que la esperanza se agote en aquellos que guardan la fe y esperan un milagro del único y verdadero Dios.

109. Si he hallado gracia en tus ojos, permíteme ser una casa digna de ti, David quiso construirte una casa en donde pudieras habitar, pero yo quiero ser una casa digna en la cual Tú puedas morar.

110. Salomón pidió sabiduría, pero yo te pido dame amor, amor para amarte hasta el final, amor para serte fiel sin importa las circunstancias, amor para amarte cada día, amor para amar a mi prójimo y amor para ser más como Tu.

111. Tú abriste el mar en dos, abre ahora enteramente mi corazón, lléname por completo, sana las heridas de mi corazón y que tu luz lo alumbre por completo.

112. Tú destruiste los muros de Jericó, destruye los muros que he levanto por el odio y la tristeza, sea mi corazón una tierra donde fluya la leche y la miel.

113. Tú que enviaste fuego del cielo, envía el fuego de tu Espíritu Santo sobre mi vida, enciende el altar de mi corazón, que arda mi corazón de Tu presencia.

114. Tú que ayudaste a un joven a destruir un gigante ayúdame a vencer los gigantes de miedo y duda que se levantan contra mi fe, y dame la victoria.

115. Tú que protegiste a aquellos jóvenes de ser quemados dentro de un horno de fuego, guárdame de ser quemado por el horno de la prueba y de la desesperación.

116. Tú que permitiste que un gran pez se tragara a uno de tus profetas para que cumpla su propósito, ayúdame mi Dios a que no me rebele contra Ti, sino que usa cualquier medio que sea necesario para que cumpla el propósito que me has encomendado.

117. Maravilloso Dios que me impresionas cada día, que me maravillas con todas tus obras, que me fascinas con cada versículo de Tu palabra, sea el amor que te tengo tan firme y sincero como el que Tú tenías cuando moriste en la cruz por mí.

118. Jesucristo eres aquel que he esperado toda la vida, eres el deseado de mi alma, eres el amado de mi corazón y eres lo más puro y bello para mí.

119. Dios tu eres el amor, verdaderamente no hay otra palabra para describirte, no hay otra palabra que pueda resumir tan ciertamente tu esencia.

120. En la oscuridad cuando no todos duermen pienso en Ti y en tus grandes bondades, al salir el sol y ver tus obras pienso en la grandeza de tu poder, al caer la tarde y ver aquel bello atardecer decorando el cielo pienso en la belleza de tu majestad.

121. En la primavera y ver aquellos bosques florecer recuerdo que Tu eres la vida, al llegar el verano y puedo ver aquel sol radiante recuerdo que los momentos de alegría existen solo por Ti, al llegar el otoño y ver las flores marchitarse recuerdo que eres Tu el que nos libras de caer, al venir el invierno y al sentir aquel frío llenar mi cuerpo, recuerdo que en los momentos malos Tu también sigues con nosotros dándonos fuerzas para seguir.

122. Versos de un alma enamorada son los pensamientos de los justos que reconocen tu grandeza y tu poder.

123. Jesús autor de mi vida, escritor de mi historia, poeta de mi versos, gracias por predestinarme, gracias por escogerme, gracias por amarme y gracias por comprarme en la cruz.

124. Espíritu Santo, gracias por tu fiel compañía, gracias por ayudarme, gracias por los dones, gracias por permanecer siempre a mi lado.

125. Padre Celestial gracias por todo lo que has hecho, gracias por cuidarme, gracias por protegerme, gracias por tus bendiciones, gracias por los talentos con los que me creaste, gracias por mirarme desde tu Santo trono, gracias por todo aquello que haces y yo no comprendo, gracias por las cosas que tu permites que sucedan y que yo no me entero, gracias por los amigos que me has dado, gracias por la familia que tengo, gracias por la iglesia a la que puedo asistir y gracias por escuchar mi oración y abrazarme Bendita Trinidad en mi momento más oscuro.

1ooo oraciones a Dios Parte III

51. Como la suciedad no sale sino se lava con agua así el pecado no puede ser borrado sin Tu sangre la cual fue derramada por amor en la cruz.

52. El amor se podía ver en cada gota de sangre, tu misericordia se podía ver en cada azote que recibiste, tu gracia pudo verse cuando eras clavado en la cruz y tu fidelidad se pudo ver mientras permitiste que te pusieran una corona de espinos sobre tu cabeza.

53. Esa cruz declaró tu gran amor, aquel piso cubierto de sangre era una declaración de que nos amaste tanto que no importó dar tu vida por amor a mí.

54. Oh, Jesús ayúdame a amarte de la misma manera, que sea yo capaz de negarme a mi mismo para darte mi amor a Ti.

55. Jesús salvador de mi alma, enséñame a abstenerme de todo aquello que me aparta de ti para que mi amor por Ti sea tan sincero como el que Tu me demostraste.

56. Mi cuerpo tiene deseos y mi alma sueños pero mi corazón te ama, ayúdame Redentor a vencer esas luchas internas para que pueda serte fiel en todo tiempo.

57. Sea la santidad mi forma de demostrarte mi aprecio, sean mis acciones la manera en la que te demuestro la sinceridad de mi amor.

58. Espíritu Santo guíame en cada decisión, muéstrame aquellas cosas que no veo, se tu mi fiel Consolador que me ayuda cada día.

59. La maldad de mi corazón limpia cada día, que aún mis pensamientos sean una habitación agradable a mi Señor.

60. Espíritu de Dios enciende este corazón que se ha quedados a oscuras por la tristeza y el dolor, vuelve a hacer brillar este corazón que quiere irradia la luz de mi Salvador.

61. Halle mi corazón descanso en tus manos, pueda yo encontrar alegría y amor en tus dulces brazos mi Dios.

62. Permíteme entrar al lugar de tu morada, aquel bello lugar donde encuentro esperanza y fe para poder vivir cada día.

63. Sé Tu el brillo en mi mirar, sé Tu la razón de mi sonrisa, sé Tu el motivo por el cual canto, sé Tu la pasión por la cual vivo cada día.

64. Gracias por amar a este pobre pecador, tan lleno estaba yo de odio y pena pero tu fuiste el bálsamo que curó mis heridas, fuiste la medicina que curó la enfermedad de mi corazón.

65. ¿Podrá vivir mi corazón sin Ti o sería yo el mismo sin mi Dios?

66. Eres tu el brillo que alumbra mi oscuridad, eres la fuerza que me motiva cuando débil estoy, eres tu el amor de mi corazón, eres tu la base sobre la cual me apoyo, eres el eje sobre el cual gira mi vida, eres el sol que alumbra mi caminar, eres el oxigeno que me ayuda a vivir, eres el abrazo que me consuela en las tristezas y eres el buen Padre que siempre me amará.

67. A veces me enojo de mi debilidad, porque no puedo entender como puedo ser capaz de dudar de Ti sabiendo y viendo todo lo que haz hecho por mí.

68. Lo único que odio son aquellos momentos en los cuales alejo mi vista de ti, porque no mereces mi desprecio por el contrario eres digno del más puro y bello amor que te pueda dar.

69. De nada importaría si pudiera satisfacer cada uno de mis deseos y cumplir todos mis sueños si te pierdo a Ti, porque Tú eres la razón por la cual vivo, eres lo único que me ayuda a amar, eres la única verdad, eres todo aquello que es bueno en mi.

70. La noche más oscura la viví el día que me alejé de ti, el día más triste fue el día en que me aparte de tu caminar y por eso te pido que me ayudes a mantenerme firme en Ti.

71. Oh, Jesús te pido que me ayudes en el día de la prueba y que tu mano me sostenga en el día de mi angustia.

72. Amor, eso es lo que busca mi corazón y en ti siempre puedo hallarlo, un amor inagotable que durará por la eternidad.

73. Una pregunta siempre tenía mi alma, una duda siempre había en mi pensar, un presentimiento había en mi corazón sobre que más necesitaba encontrar, sobre cual era la razón del vivir y la respuesta simplemente eres Tu.

74. Gozo existe en los corazones de aquellos que has llenado con tu paz, alegría se ve en el rostro de aquellos que has sanado su corazón, felicidad es la respuesta del alma que te halló.

75. Amado Salvador, gracias porque tu amor fue más grande que mi terquedad, gracias porque tu misericordia pudo más que mi rechazo, gracias porque tu perdón fue más grande que todos mis errores, gracias por que tu fidelidad fue más grande que mi duda, gracias porque tu esperanza fue más grande que mi impaciencia y gracias porque tu bondad fue más grande que mi maldad.

Gracias Dios

Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmo 103:2

Existen innumerables razones por las cuales darle las gracias a Dios, muchas veces las preocupaciones y los afanes de este mundo no nos permiten ver las grandes maravillas que Dios ha hecho por nosotros, pero recordemos que tenemos un Dios que nos ama con un amor eterno y sincero.

He aquí algunas razones por las cuales siempre estar agradecidos con Dios:

· Gracias a Dios que tenemos vida; gracias a Dios que estamos sanos y aunque enfermo estuviera igual le doy gracias porque su bondad me haría soportar cualquier prueba que estuviera pasando.

· Gracias a Dios por la familia que tengo, gracias a Dios que podemos ver el rostro de nuestros seres queridos y si estuviera solo igual le doy gracias porque sé que tengo una familia espiritual que me ama y Dios mismo es mi Padre eterno.

· Gracias a Dios por el trabajo que tengo, gracias a Dios porque puedo ganarme el pan de cada día y si no tuviera trabajo igual le daría gracias porque sé que con su ayuda y mi esfuerzo encontraría el trabajo indicado para mí.

· Gracias a Dios por los verdaderos amigos, gracias a Dios de que existen personas que se preocupan por mí, y si no tuviera a nadie en quien confiar igual le doy gracias porque El nunca nos falla y podemos confiar plenamente en El.

· Gracias a Dios por los días buenos, gracias por todos los días que terminamos en victoria, y aunque hubieran días malos igual le doy gracias a Dios porque sé que al final todo me ayuda para bien.

· Gracias a Dios de que me permitió conocerle y servirle, gracias a Dios porque le rendí mi vida a Jesús y lo hice mi Señor y si no lo conociera igual le doy gracias porque sé que hoy tengo la oportunidad de acercarme a Él y entregarle mi vida a Cristo.

· Gracias a Dios porque estoy firme en su amor, gracias a Dios que Él me ayuda a pelear cada día la batalla de la fe, y aún si hubiese tropezado igual le doy gracias porque sé que si me acerco humillado y arrepentido a su presencia el me perdonará.

Hermanos nunca olvidemos que todas las cosas nos ayudan para bien, no importa que circunstancia estemos pasando Dios siempre está con nosotros dándonos las fuerzas para poder vencer, el es nuestro ayudador, Dios es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, Dios es nuestra torre fuerte, Dios nos cuida como a la niña de sus ojos, así que jamás deje de confiar en Dios y nunca deje de darle gracias porque grandes planes tiene Dios para cada uno de sus hijos. Amén