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Tanto que decirnos

conversar con JesúsHay tanto que decir así que tomemos asiento y al igual que aquel apóstol déjame recostarme en tu pecho y decirte todo lo que siento.

Quiero contarte que hay muchas cosas que no logro decir en mis oraciones, tantos secretos que guardo en el alma y no sé cómo expresar.

Tengo que contarte que muchas son las veces en que me siento solo y que la frialdad de mi alma en ocasiones me asusta.

Debería contarte que mi corazón pareciera estar roto y que muchas veces creo que siento llorar en silencio a mi alma.

Recuerda que soy débil, que hubo momentos en donde fue difícil guardar la fe, yo quería explicaciones y dudé de Ti.

Quisiera decirte que soy como el hijo pródigo, que me sentía extraviado pero que hoy lo único que busco es Tú perdón y Tú abrazo.

Necesito que sepas que a pesar de todo yo de verdad te amo, que te necesito para vivir y que nada en mi vida tiene sentido sin Ti.

Hijo mío, no olvides que yo te amé primero y que no existe nada que te pueda separar de mi amor.

Recuerda que nunca estás solo, Yo prometí acompañarte hasta el fin del mundo.

No tengas temor porque soy Yo el que te sostiene y te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Esfuérzate y sé muy valiente porque yo siempre estaré contigo.

Nadie te podrá hacer frente y si estás conmigo todo lo podrás.

Si te convirtieres de tus malos caminos yo te restauraré y delante de mí estarás.

Acércate a mí porque hay tanto que necesitas escuchar, mantén atentos tus oídos porque Yo también tengo mucho que decirte.

Porque yo también quiero que te recuestes en mi pecho, que sepas todo lo que necesito decirte y que sepas lo mucho que te amo.

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Muchas gracias

gracias

Mi corazón repite constantemente una sola palabra, la susurra mientras dura el día, pero la grita cada vez que me acerco a tu presencia, y esa palabra es gracias.

Sé que aún no he entendido totalmente todo lo que has hecho por mí, sé que mi alma no ha llegado a valorar todas tus bendiciones hacía mí.

Me gustaría ir y poder ver aquel momento en que diste todo por amarme, pero no necesito estar allí para saber cómo lucía tu mirada de amor o para entender que todo lo que soportaste fue porque tu amor es sincero.

Las gracias no bastarían para agradecerte todo ese amor, toda esa entrega y sacrificio por mí.

Mis actos no bastan para agradecerte toda tu pasión, tu perseverancia y tu misericordia.

Soy tan torpe que muchas veces fallo y no me doy cuenta de lo ingrato que soy contigo, de lo egoísta que soy por no rendirme a tu amor.

Yo realmente quiero que mi vida sea una canción y que los deseos de mi corazón sean un poema que busquen agradecer todo lo que has hecho y haces cada día por mí.

De tal manera nos amaste que diste tu vida, que soportaste lo insufrible para que nosotros tuviéramos un Camino para alcanzar la salvación.

Muchas gracias por todo lo que hiciste sin preguntarnos, sin pedirnos permiso, sin esperar un solo agradecimiento.

Muchas gracias por creer en mí, por ver lo que otros no vieron, por abrazarme en mis momentos de dolor y por sostenerme en mis momentos de crisis.

Muchas gracias porque a pesar de mis errores me escogiste, por cada momento en que me diste fuerza cuando me sentía débil y por animarme cuando me encontraba cansado.

Muchas gracias por darme la vida y no solo esta vida temporal sino aquella vida eterna la cual compartiré por siempre contigo.

1ooo oraciones a Dios Parte III

51. Como la suciedad no sale sino se lava con agua así el pecado no puede ser borrado sin Tu sangre la cual fue derramada por amor en la cruz.

52. El amor se podía ver en cada gota de sangre, tu misericordia se podía ver en cada azote que recibiste, tu gracia pudo verse cuando eras clavado en la cruz y tu fidelidad se pudo ver mientras permitiste que te pusieran una corona de espinos sobre tu cabeza.

53. Esa cruz declaró tu gran amor, aquel piso cubierto de sangre era una declaración de que nos amaste tanto que no importó dar tu vida por amor a mí.

54. Oh, Jesús ayúdame a amarte de la misma manera, que sea yo capaz de negarme a mi mismo para darte mi amor a Ti.

55. Jesús salvador de mi alma, enséñame a abstenerme de todo aquello que me aparta de ti para que mi amor por Ti sea tan sincero como el que Tu me demostraste.

56. Mi cuerpo tiene deseos y mi alma sueños pero mi corazón te ama, ayúdame Redentor a vencer esas luchas internas para que pueda serte fiel en todo tiempo.

57. Sea la santidad mi forma de demostrarte mi aprecio, sean mis acciones la manera en la que te demuestro la sinceridad de mi amor.

58. Espíritu Santo guíame en cada decisión, muéstrame aquellas cosas que no veo, se tu mi fiel Consolador que me ayuda cada día.

59. La maldad de mi corazón limpia cada día, que aún mis pensamientos sean una habitación agradable a mi Señor.

60. Espíritu de Dios enciende este corazón que se ha quedados a oscuras por la tristeza y el dolor, vuelve a hacer brillar este corazón que quiere irradia la luz de mi Salvador.

61. Halle mi corazón descanso en tus manos, pueda yo encontrar alegría y amor en tus dulces brazos mi Dios.

62. Permíteme entrar al lugar de tu morada, aquel bello lugar donde encuentro esperanza y fe para poder vivir cada día.

63. Sé Tu el brillo en mi mirar, sé Tu la razón de mi sonrisa, sé Tu el motivo por el cual canto, sé Tu la pasión por la cual vivo cada día.

64. Gracias por amar a este pobre pecador, tan lleno estaba yo de odio y pena pero tu fuiste el bálsamo que curó mis heridas, fuiste la medicina que curó la enfermedad de mi corazón.

65. ¿Podrá vivir mi corazón sin Ti o sería yo el mismo sin mi Dios?

66. Eres tu el brillo que alumbra mi oscuridad, eres la fuerza que me motiva cuando débil estoy, eres tu el amor de mi corazón, eres tu la base sobre la cual me apoyo, eres el eje sobre el cual gira mi vida, eres el sol que alumbra mi caminar, eres el oxigeno que me ayuda a vivir, eres el abrazo que me consuela en las tristezas y eres el buen Padre que siempre me amará.

67. A veces me enojo de mi debilidad, porque no puedo entender como puedo ser capaz de dudar de Ti sabiendo y viendo todo lo que haz hecho por mí.

68. Lo único que odio son aquellos momentos en los cuales alejo mi vista de ti, porque no mereces mi desprecio por el contrario eres digno del más puro y bello amor que te pueda dar.

69. De nada importaría si pudiera satisfacer cada uno de mis deseos y cumplir todos mis sueños si te pierdo a Ti, porque Tú eres la razón por la cual vivo, eres lo único que me ayuda a amar, eres la única verdad, eres todo aquello que es bueno en mi.

70. La noche más oscura la viví el día que me alejé de ti, el día más triste fue el día en que me aparte de tu caminar y por eso te pido que me ayudes a mantenerme firme en Ti.

71. Oh, Jesús te pido que me ayudes en el día de la prueba y que tu mano me sostenga en el día de mi angustia.

72. Amor, eso es lo que busca mi corazón y en ti siempre puedo hallarlo, un amor inagotable que durará por la eternidad.

73. Una pregunta siempre tenía mi alma, una duda siempre había en mi pensar, un presentimiento había en mi corazón sobre que más necesitaba encontrar, sobre cual era la razón del vivir y la respuesta simplemente eres Tu.

74. Gozo existe en los corazones de aquellos que has llenado con tu paz, alegría se ve en el rostro de aquellos que has sanado su corazón, felicidad es la respuesta del alma que te halló.

75. Amado Salvador, gracias porque tu amor fue más grande que mi terquedad, gracias porque tu misericordia pudo más que mi rechazo, gracias porque tu perdón fue más grande que todos mis errores, gracias por que tu fidelidad fue más grande que mi duda, gracias porque tu esperanza fue más grande que mi impaciencia y gracias porque tu bondad fue más grande que mi maldad.

¿Quién es mi Dios?

Tras una semana de duro trabajo y en la cual terminamos cansados, el enemigo aprovechará ese momento para intentar tentarnos y dirá una frase como esta: ¿Quién es tu Dios para que vayas a oírle y adorarle?

Cuando escuches esa voz le responderás algo como esto:

  • Mi Dios es el creador del cielo y la tierra, mi Dios es el que se regocijó al crearme en vientre de mi madre y el que me puso nombre y me dio un propósito.
  • Mi Dios es el que me esconde en su tabernáculo cuando las dificultades son muchas y el que me esconde debajo de sus alas cuando mi corazón desmaya.
  • Mi Dios es mi torre fuerte con la cual me protege cuando me siento débil y Él es quien renueva mis fuerzas.
  • Mi Dios es mi roca en la cual me sostengo cuando siento mi mundo tambalear y el es mi escondedero en los momento de prueba.
  • Mi Dios es el que me sostiene de mi mano derecha para que no caiga y el que adiestra mis manos para la batalla.
  • Mi Dios es mi escudo ante los problemas y circunstancias, y Dios es el que toma la venganza sobre mis enemigos.
  • Mi Dios es el que próspera el fruto de mis manos y que él hace prosperar mi camino.
  • Mi Dios es el que me llena de todo bien, el que sacia mi vida de favores y misericordias.
  • Mi Dios es el que perdona mis pecados y el que borra mis rebeliones, con su eterno e inigualable amor.
  • Mi Dios es el que me dio la victoria sobre el pecado, el que me hizo libre de la contaminación de este mundo.
  • Mi Dios es el que siempre se queda a mi lado por lo cual nunca estoy solo, Dios es el que me llena de gozo aún en el momento mayor tristeza.
  • Mi Dios es el que me ama y me seguirá amando aún a pesar de mis muchos errores y fallas.
  • Mi Dios es el que me escogió aún a pesar de no merecerlo.

Sin Dios nada puedo hacer y sin El nada quiero ser.

Por eso he de amarle con todo mi corazón, por eso he de alabarlo con todo el gozo que pueda expresar mi ser, por eso escucharé cada una de sus palabras con atención y por eso le seré fiel todos los días de mi vida.