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Para mí

pensativo

Para mí solo quiero eternidad, solo quiero sentir que hay algo más en la vida que dinero, posesiones, fracasos, mentiras o malos deseos.

Para mí solo quiero tu verdad, quiero creer en cada uno de tus palabras, quiero tener fe plena en Ti.

Aléjame de este mundo que contamina, aléjame de esta corrupción, tómame y llévame contigo.

Para mí solo quiero Tu luz, quiero que alumbres mis pasos al caminar en la vida, quiero que resplandezcas en mis noches oscuras.

Para mí quiero tus planes, quiero vivir el destino que me preparaste, quiero confiar en que tienes un gran plan para mí.

Aléjame de mis errores que son muchos, aléjame de las dudas, tómame y llévame contigo.

Para mí solo quiero tus mandamientos, quiero ser guiado por tus palabras, quiero tener la fuerza para obedecerte en todo.

Para mí solo quiero tu vida, quiero confiar en tu sinceridad, en tu forma invariable de ser, amar la pureza de tu corazón.

Aléjame de este odio que intenta dominar, aléjame de la oscuridad, tómame y llévame contigo.

Para mí solo quiero que seas mi Señor, quiero que seas mi decisión, que te conviertas en lo más esencial de mi día.

Para mí solo quiero que seas mi primer amor, quiero que seas cada latido de mí ser, amarte solo a ti Jesús.

Aléjame de lo mortal, aléjame de todo aquello que me daña, tómame y llévame contigo.

Aléjame de mi mismo, aléjame de mi egoísmo, tómame y llévame contigo.

Tómame y llévame muy lejos, tan lejos que solo pueda anhelar que Tú seas todo para mí.

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Más que especiales

Jesús predicandoMuchas veces me doy cuenta que como cristianos no sabemos realmente cuanto valemos, no imaginamos lo importante que podemos ser.

Déjeme decirle que usted es amado por el ser más poderoso que existe, aquel gran Creador de los cielos y la tierra.

Existen una gran cantidad inmensa de personas pero Dios lo llamó a usted, Dios te escogió a ti para cumplir un gran propósito.

Y a veces no valoramos aquel inmenso amor, tomamos el evangelio como una monotonía o como una obligación cuando deberíamos ser las personas más agradecidas de toda la humanidad.

Yo estoy seguro que todo cristiano es especial pero también estoy convencido de que existen cristianos que son más que especiales.

La biblia menciona que Jesús escogió a doce discípulos, pero había uno de ellos que lograba recostarse en su pecho, había un discípulo amado que nunca se apartó de su Señor.

La biblia nos muestra que Dios llamó amigo a un hombre mayor pero lleno de fe que hubiera sido capaz de sacrificarle a su único hijo para demostrarle su fidelidad.

La biblia nos enseña que hubo un Moisés que podía acercarse a la presencia de Dios y hablar con Él de tal manera como quien le habla a su mejor amigo.

La biblia detalla como un joven David le componía canciones y oraciones a Dios, Él dijo que aquel gran escritor de la mayoría de los salmos tenía un corazón conforme al suyo.

Usted puede conformarse con conocer a Dios o puede amarle y demostrarle tanta pasión que Él le mostrará su gloria.

Dios está buscando hombres y mujeres que decidan recostarse en su pecho, cristianos de corazón que corran a sus brazos.

No sea cristiano por miedo al infierno, por suplir necesidades, sea hijo de Dios porque ama a su Padre Celestial y a aquel que dio su vida para que nosotros tuviésemos vida eterna.

Seamos más que especiales para Dios, convirtámoslo a Él en nuestra pasión, que Él sea nuestro primer deseo al levantarnos y nuestro último pensamiento al acostarnos.

Seamos de aquellos que le abren el corazón sin miedos, ni dudas, ni vergüenza.

Seamos aquellos que aman a Dios con toda el alma, con todo el corazón, con toda la mente y con todas nuestras fuerzas.

Oración: Examina mi corazón

orando

Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón. Salmo 26:2

Oh Dios mío examina mi corazón, porque los corazones pueden ser engañosos y dados al mal.

El corazón mal guiado se hace perverso, pervertido en sus ideas y egoísta en sus deseos.

Falsamente habla y busca deleitarse en sus pensamientos.

Busca saciar sus placeres y en su debilidad tuerce sus decisiones.

Cámbiame oh Dios, quita de mí la maldad de mi interior.

Sólo Tú conoces lo oculto de mis intenciones, Tú sabes que necesito de ti.

La inteligencia vuelve al corazón orgulloso, la belleza lo vuelve altanero, los logros lo vuelven soberbio y las decepciones lo endurecen.

Mi corazón es un mar inconstante, un oleaje que varía constantemente.

Padre, ayúdame a tener un corazón recto y que busque tu bien, cambia este órgano lleno de iniquidad y conviértalo en un instrumento útil a Ti.

No negaré mis faltas delante de Ti, porque Tú lo sabes todo.

Los susurros de mi alma son oídos por Ti y mis secretos Tú ya los conoces.

Examina hasta lo más profundo de mí y que tu luz alumbre todas mis tinieblas.

Has que mi corazón deje de supurar maldad y sana la obra de tus manos.

El pecado parece atractivo al corazón pero termina hiriéndolo y gastándolo.

Perdona mis faltas y la impiedad de mis pensamientos.

Ayúdame a ser más como Tú, para que entonces mi corazón pueda sanar.

Señor purifica mi corazón y ayúdame a vivir en tu voluntad.

Me asustan los pensamientos de mi alma y oscuras pueden volverse las intenciones del corazón.

Jesús lava mi interior y haz que resplandezca mi corazón.

Dios mío, ayúdame a tener un corazón conforme al tuyo.

Jesús ayúdame a tener un corazón digno de Ti, Amén.

Tú eres

paisaje

Jesús, tú eres para mí:

Tú eres la oportunidad que no quiero perder

Tú eres el medicamento que sana mis heridas.

Tú eres el calmante que alivia mi dolor.

Tú eres el ejemplo de la verdadera amistad.

Tú eres la esencia del amor divino.

Tú eres mi deseo más profundo.

Tú eres mi necesidad primera.

Tú eres la inspiración de mis letras.

Tú eres el sonido de mi canción.

Tú eres mi sueño más ferviente.

Tú eres la persona oculta entre mis versos.

Tú eres la poesía de corazón.

Tú eres la tinta con la cual me expreso.

Tú eres tan vital como el aliento que llena mis pulmones.

Tú eres tan importante cómo cada latido de mi corazón.

Tú eres el Señor al cual quiero servir.

Tú eres el manantial que sacia la sed de sequedad de mi alma.

Tú eres el reposo de un corazón agotado.

Tú eres el regalo que tanto he anhelado.

Tú eres el tesoro que tanto he buscado.

Tú eres el Padre que siempre me abraza.

Tú eres el Dios al cual sigo.

Jesús, Tú eres el amor al cual me he entregado por completo.

La oración de una oveja rebelde

oveja perdida

Si te invocara, no tengo excusa con la cual presentarme delante de ti.

Mucho a tiempo ha pasado, he hecho muchas cosas pero me alejé de lo más importante para mí.

Hoy no tengo vestiduras blancas, no tengo perfumada mi cabeza y no tengo las manos limpias o puro el corazón.

Pero en todo este tiempo aparecías cada día tocando a la puerta de mi corazón pidiéndome, que por favor te deje entrar.

Y quisiera darte más de lo que puedo darte ahora, quisiera darte un corazón más sano, quisiera darte una vida menos lastimada, quisiera darte más amor del que puedo darte en este momento.

Tengo miedo de volver a Ti, tengo miedo de sentirme rechazado, pero sé que Tú no lo harás, sino que tiernamente me abrazas y me susurras al oído lo mucho que me amas.

No me imagino cuántos perdones justificarían mi falta, pero sé que lo que Tú quieres es que me arrepienta sinceramente, porque Tú no ves la cantidad de palabras lo que Tú ves es el corazón.

Nunca entenderé porque eres tan bueno, jamás podré comprender lo inmensa de tu bondad o ese amor ágape con el cual logras amar sin esperar nada a cambio.

Jamás existirá algo o alguien que se te compare, porque nadie es capaz de saciar el corazón como Tú lo sacias, nadie puede amarnos como Tú lo haces.

Y hoy Señor, te pido que por favor perdones a este pecador, perdona las rebeldías de un corazón egoísta, perdona la vida de un hombre que perdió el rumbo, perdóname porque intentando conquistar un sueño ilusorio olvidé a aquel que hace mis sueños realidad.

Perdóname porque habiéndome amado tu tanto, olvide lo profundo y sincero que sé que me amas.

Olvidé el dulce calor de tu abrazo, olvidé tus tiernas palabras, olvidé las muchas veces que moviste toda la creación para ayudarme a mí.

Perdóname Jesús, tienes en tus manos mi vida y corazón, no quiero negarte nada esta vez, quiero que me llenes y que me permitas pasar mi tiempo junto a ti, quiero que estés en cada pensamiento, que llenes cada deseo, que seas el dueño de mi corazón y el autor de mi amor.

Quiero que me permitas postrarme ante ti y aunque quizá mis labios no te hablen mi corazón te pedirá que me perdones y te diré lo mucho que te amo en cada lágrima.

Y otra vez, me das tu mano amiga y me ayudas a levantarme, puedo sentir el calor de tu amor llenando mi corazón, puedo sentir la tristeza dejándome mientras me envuelve tu paz y puedo sentir mis labios sonreír.

Ya puesto de pie no puedo dejar de abrazarte, no podría apartarme de ti.

Una vez más te escucho decirme hijo y mi ser se estremece, te llamo Padre y puedo ver tu sonrisa.

Y ahora ya aprendí la lección, ahora ya no volveré a dejar tu rebaño porque sé lo frío que es alejarse de Ti y conozco lo grande de tu amor por mí.

Porque tu dejaste a las noventa y nueve ovejas por amor a mí.

1000 oraciones a Dios parte IV

76. Jesús tu eres el soplo de vida que me anima cada día.

77. Señor Jesús, hoy rindo lo mejor de mí para dártelo a Ti.

78. Maestro, cómo me gustaría poder oír tus parábolas y tener el enorme privilegio de escuchar tu voz.

79. Jesús, cuanto deseo poder recostarme en tu pecho y escuchar latir tu gran corazón.

80. Daría la vida amado Salvador por poder verte una vez, pero sé que mi deseo de verte se cumplirá y estaremos juntos por la eternidad.

81. Príncipe de paz, la vida no es sencilla y muchas veces duele dar cada paso, pero he decido llevar mi cruz y seguirte cada día de todo corazón.

82. Hijo de David ten misericordia de mí y rescátame de las tormentas de la vida, que suene tu voz y halle mi alma bonanza.

83. Bendito aquel que tiene hambre de Ti, porque el alma que te buscare esa te hallará.

84. Bendito aquel que sin verte cree en Ti y aunque mis ojos terrenales no puedan verte, mi corazón te ve tan claro como el día.

85. Bendito aquel que hace tu obra diligentemente con todo su empeño y amor porque recibirá la recompensa de su Señor.

86. Redentor de mi corazón te amo con cada pensamiento, con cada recuerdo, con cada latido con cada respirar de mi ser.

87. Jesús alabe mi ser tu Santo nombre, cómo aquella multitud te alabó mientras montabas un pollino, porque mientras yo viva las piedras callarán.

88. Oh, Jesús pueda yo beber siempre de esa agua de vida y pueda comer de aquel pan de vida eterna.

89. Amado Jesús, ayúdame a tener suficiente fe como un grano de mostaza para mover las montañas de duda e incredulidad.

90. Bendito Jesús, pueda yo postrarme a tus pies y lavarlos con mis lágrimas, que el amor de mi corazón sea un perfume agradable que pueda derramar sobre tu cabeza.

91. Hijo de Dios, ven llena mi vida de tu presencia, lava mi corazón con tu preciosa sangre, sana las heridas de mi alma, haz un milagro en mí.

92. Jesucristo, quiero llevar tu yugo, quiero aprender de Ti y poder encontrar ese tierno descanso para mi alma.

93. Cristo Jesús, te amo por eso he atesorado tus mandamientos en mi corazón y he guardado tus palabras en cada uno mis pensamientos.

94. Amigo mío, ven y resucítame como resucitaste a Lázaro, dame una nueva vida en Ti.

95. Jesús, no pude ver los huecos en tus manos o la herida en tu costado, pero creo que moriste y resucitaste por mí, sé que venciste a la muerte por amor a mí.

96. De vivir como un carpintero a ser el salvador de la humanidad, en todo fuiste tentado y a todo venciste, fuiste traicionado y negado pero nunca te rendiste y eres ahora el Dios de mi corazón.

97. Tu vida es el mayor ejemplo del amor, tus virtudes infinitas y tus palabras son simplemente sabiduría que pueden cambiar la vida del hombre.

98. En ti está escondida la vida, solo Tú eres la verdad y Tú eres la vida que conduce al Padre Celestial.

99. Tú eres la justicia, la honestidad, la sinceridad, la paz la base de nuestra fe y el amor.

100. Jesús mis poemas no son suficientes para decir lo que siento por ti, las palabras no podrán nunca describir tu grandeza y no hay frase que pueda transmitir todo el agradecimiento que te tengo mi dulce Señor.

Escribirle a Dios

Letra tras letra y párrafo a párrafo me sirven para expresarte en letras todo aquello que siento por Ti.

Todas aquellas cosas que te digo en mi corazón, todas aquellas cosas que a veces con palabras mi tierno Dios no soy capaz de orar las derramo en estás letras.

Han sido tantos escritos y aun sigo enamorado de Ti, aun sigo impresionado del que me hayas escogido.

Versos como salmos que tratan de declararte mi adoración, trato de expresar ese deseo ferviente por decirte lo mucho que te amo.

No ha sido fácil mi Señor serte fiel o escribirte tantas cosas mientras muchas veces me encontraba en medio de la tormenta.

Pero mientras mi alma se afligía, mi corazón siempre encontraba razones para adorarte, Tu siempre ponías palabras de aliento que al terminar de escribirlas, al leerlas sabía que venían de Ti.

Cuento las hojas y veo todo lo que he escrito y solo puedo pensar que todo esto viene de Ti, porque yo jamás hubiera podido escribir algo así de no ser por Ti.

Lágrimas empañaban mis ojos muchas veces mientras de Ti escribía, muchas veces mi corazón se gozó y otras veces me exhortabas aún mientras escribía.

No soy un escritor, soy solo un joven enamorado de Ti.

No soy perfecto, líbrame Dios de ser orgulloso, con humildad he escrito de Ti y se Tú siempre el que inspire mi escribir.

Gracias amado Jesús, porque me diste una forma de declararte mi amor, me enseñaste una forma de darte mi adoración y gracias por amarme a mi.