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PRE REFORMADORES: JAN HUSS

Jan Huss (checoslovaco para ganso) nació en una familia pobre, buscó el sacerdocio, buscando prestigio y una mejor vida. Se le aceptó en la Universidad de Praga por caridad, pero dio pruebas de su capacidad intelectual, llegó a ser maestro en Artes, continuó especializándose hasta ser decano de la facultad de Teología al tiempo que enseñaba Filosofía

Jan Huss fue escritor de una gran obra denominada Eclessia (Iglesia en griego), detallando sus mayores discrepancias contra el sistema católico. Su conclusión más importante se basa en que Cristo es la única cabeza de la Iglesia y no el papa.

Huss vivió en un tiempo de gran inmoralidad por parte de Iglesia Católica. Predicó “sermones violentos” en contra de la iniquidad y abusos del clero, esto lo llevó que se le prohibiera predicar y fuera excomulgado. Mientras Huss leía las Escrituras entendió que la autoridad papal no era correcta, así construyó su vida y basó su ministerio en la Palabra de Dios.

Fue un gran defensor de las ideas de Wycliffe, encabezó un movimiento basado en sus ideas denominado Husismo y sus seguidores llamados Husitas, se multiplicaron en momentos en que la cristiandad sufría la crisis del Cisma. Por lo cual Huss se convirtió en una figura clave del nacionalismo checo, siendo apoyado por personas muy prominentes.

Engañado por el Concilio de Constanza (el mismo que mandó a exhumar y quemar los huesos de John Wycliffe) bajo la promesa de seguridad y un cambio genuino en el catolicismo, Huss asistió y fue lanzado a prisión por seis meses. Se le dio un juicio falso dónde se le ordenó a retractarse, él se negó. Fue declarado culpable, desnudado, adornado con un sombrero pintado con demonios y etiquetado “Archi-hereje”. Mientras él oraba por sus enemigos.

Luego lo pasaron por una pila de sus libros incendiados y lo amarraron a una estaca. En respuesta él dijo, “Mi Señor Jesucristo fue encadenado con una cadena mucho más férrea, y por mí: ¿por qué me avergonzaría de esta cadena oxidada?” Le ordenaron una vez más retractarse, pero él se negó, proclamando, “Lo que enseñé con mis labios, ahora lo sello con sangre”.

Algunos afirman que antes de ser quemado, Huss dijo: “Vas a asar un ganso, pero dentro de un siglo te encontrarás con un cisne que no podrás asar. Los seguidores de la Reforma Protestante identifican a Martín Lutero con esas palabras, ya que 102 años después, Lutero clavó sus noventa y cinco tesis en Wittenberg y en su escudo de armas figuraba un Cisne.

Consecuencias de su muerte: La muerte de Huss fue sentida en Bohemia como una ofensa a la nación, lo cual desencadenó una revuelta masiva de sus seguidores, los husitas. En algunas parroquias, los sacerdotes que no compartían las doctrinas de Huss fueron expulsados.

Resumen de su biografía:

  • Jan Huss nace en 1370 en Hussenitz (ciudad de gansos), una región de Bohemia que hoy en día forma parte de la República Checa y murió el 6 de julio de 1415 en Constanza.
  • Predicaba no en latín, argumentó contra las indulgencias y el cobro de la salvación.

Frase célebre: “Ama la verdad, vive la verdad, predica la verdad, defiende la verdad. Porque el que no habla la verdad, traiciona la verdad.”

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LA PRESCIENCIA DE DIOS

1Pedro 1:2 Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

(NTV) Dios Padre los conocía y los eligió desde hace mucho tiempo, y su Espíritu los ha hecho santos. Como resultado, ustedes lo obedecieron y fueron limpiados por la sangre de Jesucristo. Que Dios les conceda cada vez más gracia y paz.

Que hermoso poder darnos cuenta que Dios nos escogió, Él sabía con mucha anticipación cómo éramos, sabía de nuestra necesidad de amor, que necesitábamos ser libres de la culpa y de las cadenas del pecado, y en su eterna gracia nos dio su inmerecido perdón.

Aquel designio no termino al escogernos, sino que lo estamos viviendo cada día, somos parte de un plan divino orquestado por nuestro Padre Celestial, hemos sido llamados a servirle, hemos sido escogidos para vivir una vida santa y para un destino glorioso y lleno de esperanza.

Muchos pensamos que en los días de prueba o aquellos tiempos en los que nos encontramos en el horno de fuego Dios está lejos de nosotros, pero es todo lo contrario; no nos damos cuenta que todo es parte de aquel plan divino diseñado para moldearnos y llevarnos a cumplir nuestro propósito.

Otra versión el mismo versículo nos enseña: (BLPH) A ustedes, objeto del designio amoroso de Dios Padre y consagrados por medio del Espíritu para que obedezcan a Jesucristo y sean purificados con su sangre, les deseo gracia y paz en abundancia.

Es un designio de amor, si entendiéramos cuánto Dios nos ama y que nos desea celosamente nos daríamos cuenta que a pesar de nuestras fallas y limitaciones Él quiere llevarnos de gloria en gloria y de poder en poder, pero para que podamos llegar ese nivel necesita capacitarnos y prepararnos.

  • Aquel pozo vacío fue el comienzo de la preparación de José para que pueda convertirse en el segundo hombre más poderoso de Egipto
  • Los 40 años que pasó Moisés siendo pastor de ovejas comenzaron a volver su alma cada vez más mansa.
  • La persecución que sufrió David por parte de Saúl fue el entrenamiento que el necesitaba para que pudiera convertirse en rey.
  • Cada prueba que soportó Job probaron su corazón y lo volvieron capaz de recibir las bendiciones que Dios ya tenía preparada para él.
  • Cada una de las persecuciones y pruebas que soportó el apóstol Pablo lo capacitó para que pueda regalarnos sus hermosas epístolas y lo volvieron cada vez en un mejor hombre de Dios.

Necesitamos creer y mantener en nuestros corazones la firme convicción de que somos muy amados por Dios y que Él nunca nos abandona, tener fe de que todo nos está ayudando para nuestro bien, que no existe un mal día, sino que si estamos bien delante de Él podemos estar plenamente convencidos de que al final nos irá bien.

TE ENCAREZCO

2Timoteo 4:1-2 Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

Como si el apóstol Pablo hubiera podido ver lo que pasaría con la iglesia en los siguientes años, le hace un pedido muy especial a su hijo espiritual Timoteo, un pedido que también parece ser muy necesario en estos tiempos.

En presencia de Dios y de Cristo Jesús, quien un día juzgará a los vivos y a los muertos cando venga a establecer su reino, te pido encarecidamente: predica la palabra de Dios, Mantente preparado, sea o no el tiempo oportuno, aunque todo el mundo esté en tu contra y nadie parezca escuchar, predica con más fuerza las buenas nuevas de salvación.

Te suplico encarecidamente: proclama el mensaje e insiste en todo momento, tanto si gusta como si no gusta, a pesar de que a la palabra pueda parecerles muy dura, tienes el encargo de llevarles la única verdad que puede salvar sus almas.

Tú anuncia el mensaje de Dios en todo momento. Anúncialo, aunque ese momento no parezca el mejor, quizá estés cansado y no tuviste el mejor de los días, pero aún allí te pido que no dejes de predicar, has uso de la voz del Espíritu para llevarles el mensaje de esperanza y amor.

Proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella, no siempre aparecerá una ocasión para predicarle a los demás, entonces será necesario que crees la ocasión, que salgas sin temor a buscar a los que están perdidos.

Predica la Palabra, insiste a tiempo y fuera de tiempo, los cristianos no tienen horario, somos hijos de Dios en todo tiempo, no importa que tan temprano o que tan tarde sea tienes el privilegio de ser el embajador de Cristo.

Predica la palabra, ocúpate en ello urgentemente en tiempo favorable, en tiempo dificultoso, aunque la persecución pueda dar miedo, las amenazas puedan hacer temblar tu corazón, recuerda el gran sacrificio que Cristo hizo por amor a ti, no olvides que existen personas que necesitan el mensaje de Salvación.

Que anuncies el mensaje y que estés siempre listo para enseñar. Muéstrales lo malo que han hecho, solamente el mensaje de Cristo es tan poderoso para abrir los ojos de los pecadores, entonces verán la Luz de Jesús alumbrando sus vidas y trayendo esperanza a los corazones llenos de oscuridad y tinieblas.

¡Proclama la Palabra! Tenla a mano, tenla siempre en tu corazón, que aquel amor que ha sido derramado en ti, esté siempre presente y puedas transmitir la belleza del evangelio a un mundo que necesita escuchar que Cristo Jesús sigue cambiando vidas.

No retrocedas

original

Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. Lucas 9:62

Existe una idea que tienen todos los atletas antes de una carrera: No pierde el que se cae sino aquel que se da por vencido.

Derek Remond era un atleta el cual era el favorito para ganar el oro en la carrera de oro en las olimpiadas de 1992.

Aunque había tenido lesiones previas, acababa de ganar la medalla de oro en el mundial de Tokyo en 1991.

Derek parecía encontrarse en su mejor momento y tras una vida de mucho esfuerzo sabía que quizá esta era su última oportunidad de alcanzar la medalla de oro en una olimpiada.

El 3 de agosto de 1992 suena el disparo inicial, 65mil personas incluido su padre lo ven correr y abrirse paso hasta los primeros lugares.

Después de correr más de 200m2, Derek escucha un chasquido en su pierna, un dolor terrible recorre su cuerpo y se desploma.

Derek no lo puede creer, se niega a darse por vencido, se levanta, pero la rotura en su pierna lo obliga a cojear, los paramédicos llegan a su encuentro sin embargo él se niega a rendirse, entre lágrimas, el dolor y la multitud que le grita que pare, él sigue avanzando.

Su padre Jim está viendo a su hijo sufrir en cada paso y no aguanta la escena, salta de su silla, golpea personas hasta poder bajar, burla la guardia de seguridad y rompiendo las reglas entra al campo a ayudar a su hijo, pero su hijo le dice que no va a parar.

Su padre está conmovido y al ver su determinación lo abraza, se convierte en su apoyo y avanzan juntos.

Los hombres de seguridad y paramédicos intentan detenerlos, pero el Padre los aleja diciendo: Es mi hijo. Y ambos llorando y avanzando van juntos hasta la meta.

El público entero se pone de pie, Derek no ganaría la medalla de oro aquel día, pero su determinación ha ganado la admiración del público, su padre al entrar al campo provocó la descalificación de su hijo, pero conmovió en inspiro a miles de personas.

A veces nosotros somos como aquel corredor, creemos que basta con tener buenos estudios, buenos contactos, tener un buen trabajo, pero de pronto comienzan los problemas, los traumas, las dificultades y sentimos que cojeamos y no podemos seguir.

Nunca debemos darnos por vencidos, debemos seguir adelante hasta el final, y cuando las fuerzas nos falten, también tenemos a un Padre que nos ve desde el cielo, baja a nuestro encuentro, nos abraza, nos apoya para que podamos seguir y les dice a los demás: Es mi hijo.

También sería bueno tener amigos, familiares, hermanos en Cristo que nos inspiren, nos motiven y también nos apoyen.

Jesús nunca te dejará: Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo; Filipenses 1:6

Gracias a Dios

agradecido con Dios

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. 1Corintios 15:57

Yo creo que todos nosotros recordamos a las personas con las cuales nos sentimos agradecidas y dejaron una huella en nosotros, por eso el día de hoy quiero dejar una huella de Dios en usted.

Hoy quiero darle siete razones por las cuales debemos darle gracias a Dios todos los días:

7. Vida: Para una persona que tiene una enfermedad terminal o para un joven que decidió no cometer un suicidio o para alguien que se salvó de un terrible accidente la vida significa mucho.

La vida a pesar de sus subidas o bajadas como dice el título de una famosa película: La vida es bella.

6. Familia: Quiero empezar diciendo aunque suene contradictorio que nadie escoge a su familia.

Así que si te tocó un buen papá o una buena mamá, si tiene una familia unida o una familia que le ama, entonces tienes muchísima suerte.

5. Iglesia: La mayoría de personas que predican el evangelio no lo hacen esperando reconocimiento, saben que la gloria le pertenece a Dios, pero si tiene la bendición de tener buenos pastores o líderes en medio de tantos pastores falsos, agradézcanles su entrega y sacrificio.

4. Las personas que nos aman

La biblia Latinoamericana del 95 dice en: Proverbios 18:22 El que encontró una esposa encontró la felicidad; Yavé es quien le otorgó ese favor.

La biblia dice en: Proverbios 18:24 El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.

3. Trabajo

La biblia dice en: 2Tesalonicenses 3:10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.

Si tiene la oportunidad de tener trabajo y llevar un pan a su mesa, de pagar las cuentas y mantenerse, entonces siéntase muy dichoso.

2. Fidelidad de Dios

A veces podemos sentir que la vida es tan difícil que nos sentimos hundir pero por la fidelidad de Dios no nos ahogamos, una frase dice: Dios aprieta pero no ahorca.

Cada vez que parece que no podemos más, Dios aparece y nos dice: Nunca te dejaré.

1. Amor de Dios

La razón de ser del cristiano, la razón de ser de muchas personas es el amor de Dios.

Cuando experimentas aquel amor llenando el corazón sencillamente la vida tiene sentido.

Ahora haga usted su propia lista y nunca se olvide de darle siempre gracias a Dios por todo lo que hace por usted y las personas que le rodean.

Comandos de Dios

comandos

Introducción:

Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente. 2 Timoteo 2:3-5

Historia:

Se cuenta que durante la segunda guerra mundial hubo soldados que lograron grandes hazañas, hombres que hicieron lo que parecía imposible y arriesgaron sus vidas para lograr cumplir la misión que se les encomendaba.

A estos soldados se les llamaba los comandos, era un grupo de hombres y mujeres cuya identidad debía ser desconocida y aunque ellos no siempre trabajan juntos, bastaba que uno de ellos estuviera incluido en la misión asignada para saber que se lograría cumplir la meta con éxito, eran personas que estaban dispuestos a dar hasta su vida por la libertad y para derrotar a los enemigos.

La biblia menciona que nosotros somos como soldados, cuando vemos y escuchamos las historias de los héroes de la fe y la de los apóstoles vemos en ellos la misma actitud que tenían aquellos comandos, hombres y mujeres que estaban dispuestos a dar su vida por cumplir la misión que Dios les encomendó.

Misión: Dar Fruto (Lucas 13:6)

Hoy en día nosotros tenemos una misión, hemos sido llamados para dar fruto, para ser los soldados de Jesucristo, los Comandos de Dios para estos tiempos, y es necesario que tengamos la misma pasión, el amor y la fe que ellos tuvieron.

Muchas veces podemos vernos y pensar que no podemos ser como aquellos, habrá pruebas o circunstancias que parecerán difíciles de superar pero recordemos que la biblia dice:

· Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13

· ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Romanos 8:31

· Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23

Es momento de creerle a Dios, de tomar decisiones, de soportar cambios, y permitir que Jesús haga su obra en nosotros, porque Él vio en nosotros aquel potencial para dar fruto y cumplir la meta que nos encomendó.

La biblia dice:

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. Apocalipsis 2:7

Los premios siempre son para los que vencen, para aquellos que guardaron la fe aún en los peores momentos, para aquellos que no retrocedieron sin importar la adversidad, para aquellos no negaron a Dios sino que soportaron las tentaciones, para aquellos soldados que acabaron dignos la buena batalla de la fe.