Archivo de la etiqueta: joven

¿Qué quieres que haga por ti?

Jesús preguntando

Yo te andaba buscando, porque necesitaba tu ayuda.

Sin imaginarlo viniste a mi encuentro, me miraste fijamente con una mirada sincera y muy tranquila mientras tus labios dibujaban una sonrisa, y me preguntaste: ¿Qué quieres que haga por ti?

Me quedé pensando, porque eran muchas las necesidades que tenía y mientras pasaba el tiempo me di cuenta que la lista parecía larga.

Al verte me di cuenta que seguías observándome, esperando que te respondiera y podía sentir que realmente parecía importante mi pedido.

Me armé de valor y respondí:

Señor, necesito que perdones mis errores, porque aunque soy joven sé que he lastimado a otros y que he fallado muchas veces.

Observé mis manos y le dije: Necesito que cambies mi corazón porque sé que está herido, manchado y descuidado.

Quisiera que me des paz, porque me preocupo muchísimo por cosas que no debería, tengo muchos miedos y me siento muy débil en mi interior.

Por favor ayúdame a creer, porque por ratos pierdo la fe, me cuesta mucho creer que las cosas puedan mejorar.

Callé por un rato, pero podía sentir tu mirada en mi rostro, así que continué…

Ayúdame a amar, porque soy muy egoísta, sé que cuando actúo no pienso en los demás.

Por favor, yo quisiera volver a empezar, quisiera creer que puedo vivir nuevamente.

Las lágrimas corrían por mi rostro y le dije: Perdóname porque sé que soy el responsable de las marcas de tus manos y que aunque yo no estuve allí, yo también clave tus manos, tus pies y te colgué en una cruz.

Dame esa voluntad para buscarte, para resistir las tentaciones que vienen constantemente, enséñame a amarte con todo mi corazón.

Guardé silencio y me sorprendió lo sincero que había sido mi corazón, pero no quería ocultarle nada de mí.

Sin pensarlo me abrazaste, y con voz suave me dijiste:

No te preocupes por el pasado, Yo ya te he perdonado.

Entrégame tu corazón, Yo lo cuidaré, lo limpiaré y lo llenaré con mi amor.

Estas marcas no son un castigo por tus faltas sino una muestra de mi amor genuino por ti.

Te amo hijo mío y a partir de ahora caminarás conmigo, Yo seré tu ayuda y si crees en mí, nunca más estarás solo.

Y aquel abrazo fue para mí el inicio de una nueva vida.

Anuncios

Saldrás de la cárcel

José había sido traicionado ya dos veces, la primera vez fue alejado de su padre debido a que sus hermanos lo vendieron como esclavo y la segunda vez se debió a que a pesar de todo su esfuerzo por servir con excelencia a su patrón Potifar, esto no impediría que este no le creyera cuando su esposa mintió y ahora lo mandarían a la cárcel.

José era solo un joven, no era perfecto y los golpes que había sufrido eran muy duros. La vida no parecía sonreírle y la suerte parecía ser ajena a él.

Imagínense aquella escena, un joven inocente siendo llevado a rastras hacia una prisión, es imposible no creer que durante el trayecto no gritara: ¡Soy inocente! ¡No me arresten! ¡Se han equivocado!

Aquel joven es arrojado hacia una celda fría y oscura, un poco de paja será ahora su cama y una gran roca su almohada.

jose en la carcel

José se ha pasado toda la vida haciendo lo correcto, esforzándose por ser un buen hijo, siendo excelente con Potifar, pero él no recibe recompensas y cada vez parece encontrarse peor.

Sus gritos se escuchan en toda la cárcel: ¡Déjenme salir! ¡Se han equivocado!

Pronto se da cuenta que gritar no resuelve nada, se encuentra totalmente solo sin nadie que pueda ayudarlo o defenderlo.

El miedo es tan grande que no puede permanecer de pie, sus lágrimas corren por su rostro y sus manos comienzan a temblar. Los sueños que tenía de niño parecen lejanos, el poder ver a su padre con vida pareciera que es imposible.

Pero aquel joven lejos de darse por vencido hace una oración, recuerda las historias de Abraham de como espero cien años para que naciera su hijo Isaac, recuerda como Isaac se hizo rico sembrando en plena crisis, recuerda como su padre Israel río después del tardío encuentro con su hermano.

A pesar de las dudas, de los problemas y las circunstancias aquel joven ve nacer la esperanza en su corazón y aunque se encuentra solo en aquella prisión, él puede sentir el cálido abrazo de Dios acogiendo su corazón, llenándolo de fe y diciéndole: Tú vas a salir de la cárcel.

Al llegar la mañana aquel joven sonríe y trabaja de la misma forma como lo había hecho antes, con excelencia y sinceridad.

José era un chico inteligente, gentil y esperanzador, los jefes de la cárcel notaron algo valioso en él y deciden ponerlo a cargo de la prisión, él no quiere ser jefe, él quiere salir de allí pero eso no impide que cumpla su labor con la misma excelencia de siempre.

Los años pasan, no fue fácil soportar estar en aquel lugar, no ha sido fácil crecer, ni mantener la fe pero él sigue de pie confiando en que Dios lo sacará de allí.

Y el día llega y José es llamado por el faraón, ese día José reirá como nunca, todo su pasado fue una práctica para poder lograr sus sueños, Dios tardó pero nunca lo olvidó y jamás lo abandonó.

No importa que pruebas estés pasando o en donde te encuentres, no pierdas la fe, Dios te sacará de esa cárcel y te llevará a cumplir tus sueños.

Sé cómo José, sé excelente y no pierdas la fe, no te rindas porque Dios te está abrazando y te está diciendo tú saldrás de esa situación, tú saldrás de esa cárcel y haré algo grande contigo.

jose 2

¿Qué tenían de especial?

¿Qué tenía de especial un hombre que consiguió tener un hijo a los cien años, que logro ser el padre de una nación y que casi fue capaz de sacrificarte a su hijo?

Oh, ¿Que tenía de especial?

¿Qué tenía de especial un joven soñador, que supo superar tantas penurias, que fue bendecido al cumplirse su sueño y que logro bendecir a su familia?

Oh ¿que tenía de especial?

¿Qué tenía de especial un joven pastorcito de ovejas que te componía canciones, que llegó ha convertirse en rey y que te componía salmos?

Oh, ¿Que tenía de especial?

¿Oh que tenía de especial una joven que se convirtió en reina, que decidió obedecer al Dios de su tío y que arriesgó la vida para salvar a su pueblo?

Oh, ¿Que tenía de especial?

¿Qué tenía de especial un joven que se echaba sobre tu pecho, que dejó todo para seguirte y que se convirtió en un gran apóstol?

Oh, ¿Que tenía de especial?

¿Qué tiene de especial, un pescador que decidió dejar las redes para seguirte, que lloró amargamente arrepentido al negarte y que se convirtió en un mártir por amor a ti?

Oh, ¿Que tenía de especial?

¿Qué tenía de especial un hombre que andaba matando cristianos, que al conocerte cambió hasta convertirse en el más grande apóstol y que nos dejo tantas enseñanzas?

Oh, ¿Que tenía de especial?

¿Qué tenían de especial aquellos que te amaron tanto, que hicieron tantas cosas por ti, aquellos que vencieron gigantes, que superaron grandes obstáculo y que encontraron fuerzas en la debilidad?

¿Qué tenían de especial sino un gran amor por ti, una gran fe basada en el amor a ti, una gran santidad basada en el amor a ti?

¿Tendremos ahora ese amor para correr grandes riesgos, para creerte, para darnos por enteros, para creerte en la adversidad o para serte fieles en todo tiempo?

¿Habrá personas especiales que ahora sean capaces de amarte así?

Oh, ¿Habrá alguien así?

¿Qué le pedirías a Dios?

¿Qué me pedirías hijo mío?

¿Y qué cosa me pedirías que Yo no te haya dado?

¿Qué más puedo hacer por ti para que vuelvas tus ojos a mí?

¿Has visto los cielos? Yo los hice para ti.

¿Has contado las estrellas? Yo las cree para ti

¿Sientes los latidos de tu corazón y el oxígeno llenando tu interior? Por mi misericordia estas vivo hoy.

¿Qué más necesitas para que me ames o qué más te puedo ofrecer para que me des tu corazón?

¿Piensas que te pido mucho o piensas que no lo valgo?

Si pudieses comprender lo inagotable de mi amor, si te dieses cuenta que nada te he negado, no viste cómo ofrecí a mi hijo Jesús para que el tomará tu lugar.

No pienses nunca que no te amo, porque Yo sé perdonar, si te arrepintieras me olvidaré de todos tus pecados, borraré tus rebeliones, y restauraré tu corazón.

Si me dieras la oportunidad te mostraría lo hermoso de mi amor, te abriría los ojos para que puedas ver más allá de lo que jamás pensaste, verías la vida tal cual es y entenderías lo que hice por ti.

Serías mi especial tesoro, te guardaría como a la niña de mis ojos.

Si dejarás atrás esas cosas que te alejan de mi, si dejaras esa falsa idea de que la vida sin mí te ayudará a ser feliz; porque la alegría del mundo es momentánea, sus placeres son perecibles, pero Yo soy eterno al igual que mi amor y mi misericordia.

No pierdas la oportunidad de encontrar la vida, no digas “lo haré después” porque no son tuyos tus días, no digas “aún estoy joven” porque no sabes en qué momento has de partir, búscame ahora mientras hay tiempo, acéptame ahora que te ofrezco lo más maravilloso que me puedes pedir, el regalo de la salvación que es en Cristo Jesús.