Archivo de la etiqueta: majestad

Ver tu gloria

gloria

Dios mío hoy vengo con el deseo de conocerte, de acercarme a tu presencia para adorarte y poder ver tu gloria.

Tengo el hambre de poder pasar más tiempo a tu lado, quiero caminar contigo en cada instante de mi vida.

Anhelo saber tus pensamientos, quiero conocerte más y más cada día, tener el privilegio de poder andar a tu lado.

Quiero ser el joven que vea tu gloria, la persona que te ama tanto que pueda llamarse tu amigo.

Dame temor de Ti para nunca abandonar tu presencia, hazme limpio de manos y purifica mi corazón para que pueda acercarme a Ti.

Necesito estar a tu lado, mi ser entero me pide estar en tu compañía, disfruto cada instante en que sé que me acompañas.

Ayúdame a verte como un buen Padre, quiero obedecer todos tus mandamientos y amarte con sinceridad.

Enséñame a escuchar tu voz, quiero saber que eres Tú el que me habla y entender todos tus mensajes para mi vida.

Permíteme ver tu rostro en aquel día, quiero ver tu mirada de aceptación y amor al estar frente a Ti.

Abrázame ahora porque no puedo verte, y yo correré a tu encuentro cuando abras mis ojos, me postraré a tus pies para honrarte.

Hazme valiente y lleno de amor por Ti para que pueda seguirte sin titubear, dame denuedo para que sea capaz de dar hasta mi última gota de sangre y sudor por Ti.

Quiero ver tu gloria, es mi deseo poder a ver mi amigo, poder contemplar el rostro de Señor y Salvador.

Tú eres mi creador, eres el que me ha sostenido todo este tiempo, me has ayudado más de lo que merezco y siempre te estaré agradecido.

Con todo mí ser deseo poder ver tu gloria, permíteme Amado mío el poder ver más de Ti, ayúdame a ser digno de poder ver tu gran majestad.

Te amo mi Señor, mi humilde deseo es poder contemplarte, poder ser digno de tu llamado y poder estar a tu lado por toda la eternidad.

Anuncios

Nació el Salvador

nacimiento del Salvador

Santa eres esta noche Belén, porque en ti nacerá esta noche el Salvador.

El cielo ha visto cómo un ángel descendió para darle a una virgen una gran bendición, una buena nueva de que muy pronto el Hijo de Dios nacerá para traernos salvación.

Miles de ángeles contemplando cada hecho, el Padre emocionado ve como poco a poco sucede todo lo planeado.

Ángeles han hablado en sueños a un mortal para que no se aleje de su mujer, el Espíritu Santo ha descendido sobre la joven virgen y Emanuel hoy nacerá.

El universo entero está mirando atento lo que sucederá en esta noche y una estrella está siguiendo a la joven pareja, el universo entero sigue a aquella mujer que lleva en su vientre al futuro Rey.

Los minutos pasan y el cielo se estremece, multitud de ángeles vuelan llenando los cielos con la gloria de Dios, cada estrella, cada cosa creada espera tener la dicha de ver aquel increíble acontecimiento.

La joven pareja va camino a Belén de Judá y cansados están, refugio no hallarán, más el Salvador nacerá humildemente en un pesebre.

Los cielos se estremecen y aquella estrella brilla con todo su resplandor sobre aquel lugar, en aquel establo en donde la pareja ha hallado refugio.

Bendito aquel que sin saber les brindó un establo y un pesebre a aquella dichosa pareja, los animales de aquel lugar se asombran y la tierra donde pisan se alegra, la madre cansada esta de parto y su esposo permanece a su costado sin que nadie les ayude, gotas caen por las mejillas de la madre, sudor y lágrimas llenan su rostro mientras que el esposo preocupado la asiste, el Padre Celestial emocionado contempla mientras en todo lo alto se hace silencio hasta que se escucha el sonido de un llanto, hoy ha nacido el Salvador.

La madre ve al niño y las palabras del ángel llenan su memoria, el esposo contempla aquel bebe y recuerda sus sueños, hoy están presenciando el más bello milagro y los ángeles al mundo anunciarán el más bello regalo.

Santa eres esta noche Belén, bendita eres tú la menospreciada de Israel porque en tus tierras ha nacido hoy Cristo el Señor.

Unos pastores han estado apacentando a sus ovejas, han trabajado arduamente y están reposando y de pronto la oscuridad de la noche se viste de luz, una majestad mayor que las estrellas y la luna llena los cielos de aquellos pastos sobre los cuales yacen recostados, luces como llamas surcan los cielos sonidos que despertarían a miles se escuchan en los cielos y una multitud de ángeles descienden con poder para anunciarles el nacimiento del Santo Redentor: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Corriendo van con su ganados guiados por la estrella que hoy alumbra un establo, aquella estrella que muy pronto guiará también a unos reyes magos que llevarán muchos regalos.

Dichosos aquellos pastores que han visto al Salvador, dichosos aquellos animales que tuvieron la dicha de contemplar aquel nacimiento, bendita aquella pareja que se esforzó para que esto acontezca y bendita en esta noche la humanidad porque ha nacido Jesús el Redentor.

¿Y quiénes somos nosotros para que el Santo Hijo de Dios venga a nosotros?

Pero tal fue su amor que se ofreció a si mismo por nosotros, tal fue el amor de Dios que nos dio a su hijo para que fusemos salvos por Él.

¡Benditos aquellos que le aceptarán a Jesús, dichosos aquellos que hacen nacer a Jesús en sus corazones!

¡Feliz Navidad a todos aquellos que conocen esta historia y a todos mis hermanos que llevan a Cristo en sus corazones y un gran abrazo a todos aquellos que recuerdan en este día que el regalo más importante es tener la dicha de conocer y seguir a Cristo Jesús!Sa

1000 oraciones a Dios parte V

101. He visto el cielo, la obra de tus dedos y te imagino detrás de aquellas cortinas celestes y blancas, observándome atentamente, demostrándome lo mucho que amas a tus hijos.

102. Te imagino inclinándote de tu trono para abrazar a alguien que ora en soledad, para secar las lágrimas de alguien que te clama por ayuda, para gozarte con alguien que esta agradecido por Ti.

103. Dios mío, no soy digno de tanto amor o de tanto interés, sé que la salvación es por gracia pero quiero esforzarme para ser merecedor de ella.

104. No quiero Jesús que los demás piensen que tu muerte fue en vano, quiero vivir de tal modo que los demás sepan que Tú eres capaz de transformar la vida de cualquier persona y que aquellos que creen en Ti pueden lograr mucho más que aquellos que solo se amparan en sus propias fuerzas.

105. Dios, tu que ves mi levantar y mi dormir ten piedad de mi, no me abatas en los momentos de desesperanza, extiende por amor Tu diestra y sostenme cuando débil esté.

106. Tu el Creador de todo ser viviente, dale vida aquel que cuya alma desfallece, ayuda a aquellos que necesitan un soplo de vida en el corazón.

107. Escucha el clamor del corazón sincero, ve las lágrimas de los que lloran con justa causa, quita la tristeza de aquellos que te invocan y cuya alma persevera en Ti.

108. No te olvides Señor mío de aquellos que esperan en Ti, no permitas que la esperanza se agote en aquellos que guardan la fe y esperan un milagro del único y verdadero Dios.

109. Si he hallado gracia en tus ojos, permíteme ser una casa digna de ti, David quiso construirte una casa en donde pudieras habitar, pero yo quiero ser una casa digna en la cual Tú puedas morar.

110. Salomón pidió sabiduría, pero yo te pido dame amor, amor para amarte hasta el final, amor para serte fiel sin importa las circunstancias, amor para amarte cada día, amor para amar a mi prójimo y amor para ser más como Tu.

111. Tú abriste el mar en dos, abre ahora enteramente mi corazón, lléname por completo, sana las heridas de mi corazón y que tu luz lo alumbre por completo.

112. Tú destruiste los muros de Jericó, destruye los muros que he levanto por el odio y la tristeza, sea mi corazón una tierra donde fluya la leche y la miel.

113. Tú que enviaste fuego del cielo, envía el fuego de tu Espíritu Santo sobre mi vida, enciende el altar de mi corazón, que arda mi corazón de Tu presencia.

114. Tú que ayudaste a un joven a destruir un gigante ayúdame a vencer los gigantes de miedo y duda que se levantan contra mi fe, y dame la victoria.

115. Tú que protegiste a aquellos jóvenes de ser quemados dentro de un horno de fuego, guárdame de ser quemado por el horno de la prueba y de la desesperación.

116. Tú que permitiste que un gran pez se tragara a uno de tus profetas para que cumpla su propósito, ayúdame mi Dios a que no me rebele contra Ti, sino que usa cualquier medio que sea necesario para que cumpla el propósito que me has encomendado.

117. Maravilloso Dios que me impresionas cada día, que me maravillas con todas tus obras, que me fascinas con cada versículo de Tu palabra, sea el amor que te tengo tan firme y sincero como el que Tú tenías cuando moriste en la cruz por mí.

118. Jesucristo eres aquel que he esperado toda la vida, eres el deseado de mi alma, eres el amado de mi corazón y eres lo más puro y bello para mí.

119. Dios tu eres el amor, verdaderamente no hay otra palabra para describirte, no hay otra palabra que pueda resumir tan ciertamente tu esencia.

120. En la oscuridad cuando no todos duermen pienso en Ti y en tus grandes bondades, al salir el sol y ver tus obras pienso en la grandeza de tu poder, al caer la tarde y ver aquel bello atardecer decorando el cielo pienso en la belleza de tu majestad.

121. En la primavera y ver aquellos bosques florecer recuerdo que Tu eres la vida, al llegar el verano y puedo ver aquel sol radiante recuerdo que los momentos de alegría existen solo por Ti, al llegar el otoño y ver las flores marchitarse recuerdo que eres Tu el que nos libras de caer, al venir el invierno y al sentir aquel frío llenar mi cuerpo, recuerdo que en los momentos malos Tu también sigues con nosotros dándonos fuerzas para seguir.

122. Versos de un alma enamorada son los pensamientos de los justos que reconocen tu grandeza y tu poder.

123. Jesús autor de mi vida, escritor de mi historia, poeta de mi versos, gracias por predestinarme, gracias por escogerme, gracias por amarme y gracias por comprarme en la cruz.

124. Espíritu Santo, gracias por tu fiel compañía, gracias por ayudarme, gracias por los dones, gracias por permanecer siempre a mi lado.

125. Padre Celestial gracias por todo lo que has hecho, gracias por cuidarme, gracias por protegerme, gracias por tus bendiciones, gracias por los talentos con los que me creaste, gracias por mirarme desde tu Santo trono, gracias por todo aquello que haces y yo no comprendo, gracias por las cosas que tu permites que sucedan y que yo no me entero, gracias por los amigos que me has dado, gracias por la familia que tengo, gracias por la iglesia a la que puedo asistir y gracias por escuchar mi oración y abrazarme Bendita Trinidad en mi momento más oscuro.

Una historia de Amor

Hemos escuchado la hermosa historia de la pasión de nuestro Señor Jesucristo tantas veces que ya no sentimos aquello que deberíamos sentir cuando la escuchamos, así que por eso se las contaré de otra manera para que la entendamos mejor:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra, por el poder de su palabra creó Dios todas las cosas, desde las lumbreras hasta los mares, desde los árboles hasta todos los tipos de animales que ahora conocemos, todo lo creó Dios con su increíble sabiduría y creatividad.

Pero al sexto día Dios se detuvo y dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, y es así como tomando del polvo de la tierra Dios moldeó al hombre, el hombre había sido creado pero estaba sin vida, así que Dios sopló sobre él, y el hombre vivió.

Y el hombre caminaba con Dios, pero el maligno sintió odio por aquella creación y seduciéndole le hizo desobedecer el mandato de Dios, el hombre la creación de Dios había fallado y pecó contra su creador.

A lo largo de la historia vemos como Dios intentó que el hombre volviera a tener comunión con Él pero el hombre más le desobedecía, Dios intentó limpiar su creación a través del diluvio pero el hombre siguió en pecado. Dios le concedió al hombre los diez mandamientos por mano de Moisés pero el hombre se negó a obedecerlos, burlándose de la ley de Dios.

Y ya cuando todo parecía perdido una voz en los cielos dijo: Yo iré.

Jesús el verbo de Dios iba a venir a este mundo, dejando aquella gloria y majestad celestial la cual no podemos ni imaginar, por amor se hizo pobre para rescatar a su creación.

Nació en un humilde pesebre, sin riquezas ni aparente gloria, pero aún los ángeles cantaron de alegría, pastores fueron a verle y aún sabios emprendieron un largo viaje para encontrarle, la esperanza de la humanidad había nacido. Y al tiempo de su manifestación aprendimos lo que realmente era el amor, viviendo entre la humanidad que había creado, enseñándoles, sanándolos, mostrándonos lo grande de su misericordia.

Pero el hombre no comprendió el amor de Dios, sino que rechazándole y traicionándole decidieron clavarlo en una cruz y así el hombre decidió matar a su hacedor.

Y Jesús como cordero al matadero ofreció su vida en rescate por nosotros, sufrió azotes con un terrible látigo que destrozo su piel; sufrió todo tipo de burlas, golpes que lo hirieron y hasta le arrancaron la barba; le pusieron una corona de espinos que le hería la frente, la cabeza y las sienes, clavos grandes y ásperos traspasaron sus manos y pies y fue puesto en una cruz astillosa, incluso en medio de tanto dolor y humillación nunca se quejó, todo lo soportó para demostrarnos lo mucho que nos ama.

Parecía que la humanidad ya no era digna de perdón, pero Jesús resucitó al tercer día y lejos de condenarnos decidió darnos el regalo de la salvación.

Si confiesas a Jesús como tu Señor y salvador y tienes fe en Él, entonces borrara tus pecados, sanará toda herida y dolor de tu corazón y te dará la vida abundante y eterna que tiene reservada para aquellos que le aman y podrás ser feliz toda la eternidad junto a Él.