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Tú eres

paisaje

Jesús, tú eres para mí:

Tú eres la oportunidad que no quiero perder

Tú eres el medicamento que sana mis heridas.

Tú eres el calmante que alivia mi dolor.

Tú eres el ejemplo de la verdadera amistad.

Tú eres la esencia del amor divino.

Tú eres mi deseo más profundo.

Tú eres mi necesidad primera.

Tú eres la inspiración de mis letras.

Tú eres el sonido de mi canción.

Tú eres mi sueño más ferviente.

Tú eres la persona oculta entre mis versos.

Tú eres la poesía de corazón.

Tú eres la tinta con la cual me expreso.

Tú eres tan vital como el aliento que llena mis pulmones.

Tú eres tan importante cómo cada latido de mi corazón.

Tú eres el Señor al cual quiero servir.

Tú eres el manantial que sacia la sed de sequedad de mi alma.

Tú eres el reposo de un corazón agotado.

Tú eres el regalo que tanto he anhelado.

Tú eres el tesoro que tanto he buscado.

Tú eres el Padre que siempre me abraza.

Tú eres el Dios al cual sigo.

Jesús, Tú eres el amor al cual me he entregado por completo.

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Dios de mi vida

paisaje 8

Dios de mi vida, sé Tú mi refugio y abrázame como el padre a su hijo.

Dame descanso bajo las sombra de tus alas, esté mi alma contenta al encontrarse cubierta por tu cercanía.

Esté mi corazón agradecido y confiado en tu fidelidad, pues tu nunca me has desamparado, nunca has dejado de velar por mí.

Sepa mi mente lo mucho que me amas, que entienda mi corazón lo dulce que es tu amor para con aquellos que te buscan.

Dios de mi vida, sé Tú mi roca y cuídame en mis momentos de dolor.

Dame consuelo en el día de angustia, sé mi tranquilidad en el día malo.

Esté mi corazón agradecido por tu ayuda, pues aún en la escasez has provisto para mi necesidad, nunca se han apartado tus misericordias.

Sepa mi mente esperar pacientemente tu brazo redentor, que entienda mi corazón la pureza de tu bondad.

Dios de mi vida, a Ti clamaré cuando caiga la noche, cuando mi alma se sienta desmayar y se agoten las fuerzas te invocaré y Tú me responderás.

Veré tu diestra en el día de aflicción, los cielos se estremecerán y la tierra temblará al acercarte hacia mí.

Me dirás: Yo soy tu Dios, te he guardado, no temas porque tú eres mi hijo.

Dormiré tranquilo sabiendo que Tú cuidas de mí.

Dios de mi vida no te tardes en socorrerme, ayúdame a confiar y que sepa ser paciente para guardar tu promesa.

Dios de mi vida, enséñame a amarte en todo tiempo, que mi amor por ti no mengue en los días de bonanza y que no escasee en los días de necesidad.

Dios de mi vida, creeré en Ti y seré bendecido, fructificaré aún en el desierto pues Tú me serás por manantial y sombra.

Dios de mi vida gracias porque mis ojos han visto tu salvación.

Dios de mi vida ya no temeré porque sé que tú cumplirás tu propósito en mí.

Dios de mi vida gracias porque me has demostrado que puedo contar siempre contigo.