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Relatando la Pasión

Jesús, Juan y Pedro

Juan: Pedro, ¿Por qué me has traído aquí?

Pedro: Amigo, necesito pedirte un favor, quiero que me relates… La crucifixión de nuestro Señor.

Juan: ¿Por qué ahora? No deberías ya culparte, sé que nuestro Maestro te ha perdonado, yo me acerqué a ustedes y escuché parte de su conversación…

Pedro: Sé que me ha perdonado, le he dicho también cuanto le amo, y es por eso que quiero saber su pasión, así lo llamaste tú aquel día. Yo no estaba presente cuando se lo contaste al resto, pero hoy quiero conocer todo lo que aconteció, necesito saber todo lo que Él soportó por amor a nosotros.

Juan: Como recordáis, después de Getsemaní Jesús fue llevado por los soldados a ver al sumo sacerdote.

Pedro: Recuerdo el interrogatorio y… tenía tanto miedo, me avergoncé y temía por mi vida… no pude callar, y tras negarle el gallo cantó y su mirada se posó sobre mí… lloré amargamente y no me sentí digno de seguirle.

Juan: Sé lo que pasó y nadie te culpa por ello, siempre fuiste el más valeroso de nosotros.

En aquel interrogatorio primero ante Anás y luego ante Caifás fue muy golpeado… le escupían, le abofeteaban y se mofaban, todo lo que decían eran mentiras.

Muy de mañana lo llevaron con Pilatos, luego con Herodes y regresó otra vez a Pilatos.

Pedro: Es ridículo la cantidad de interrogatorios a los que fue sometido.

Juan: Los sacerdotes pagaron por testigos falsos que le acusasen, tenían miedo de una revuelta y querían matarle.

Pilatos tras le segunda entrevista, decidió que fuera el pueblo quien escogiera si lo liberaban a Él o a Barrabas.

Pedro: Escogieron a un asesino antes de aquel que había sanado a sus enfermos, que echó fuera sus demonios y predicó en su templo.

Juan: Pilatos lo mandó a azotar… Me encontraba con su madre y María Magdalena cuando comenzaron a azotarle… la sangre corría por su piel lacerada, pero Él no se quejaba, no reclamó nada.

Ciertamente Él fue una oveja llevada al matadero, durante toda esa tortura su mirada jamás cambió, seguía teniendo misericordia de aquellos que lo lastimaban cruelmente.

Pilato insistió pero obtuvo la misma respuesta del pueblo y tras lavarse las manos lo mandó a crucificar.

Pedro: Con su espalda… la cruz debió lastimarle terriblemente.

Juan: Fue peor que eso, los guardias no dejan de golpearle y le pusieron… una corona de espinas en su cabeza.

Era difícil reconocerle, los golpes habían desfigurado su rostro, tenía el rostro muy hinchado, la barba le había sido arrancada, su piel estaba toda manchada de sangre y lastimada.

Soportó el tener que caminar desangrándose y él solo cargó el peso de la cruz, hasta que poco antes de llegar y casi sin fuerzas fue ayudado y al llegar al Gólgota lo crucificaron.

Pedro: Hoy en la mañana mientras me preguntaba cuánto le amo no sabía todo esto, pero ahora que lo sé lo amo más que antes, y voy a demostrárselo, yo estoy dispuesto a dar mi vida porque por su amor fui perdonado a pesar de mis miedos y mis errores.

Juan: De tal manera nos amó que soportó todo aquello para darnos salvación, su amor jamás se termina, Él es el amor, y yo al igual que tú estoy dispuesto a pasar cárceles y pruebas por agradar a aquel que nos amó primero.

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Publicado por en 5 abril 2015 en Reflexiones

 

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Cantaré a Jehová

alabanza¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? (Salmos 13:1)

El autor de este salmo es David, un gran héroe de la fe, conocido por haber sido rey de Israel y ser el autor de la mayoría de los salmos que encontramos en la biblia.

David como cualquier persona no estaba libre de problemas, sabemos por su historia que pasó muchos males y persecuciones, podemos también leer en sus salmos muchas de sus oraciones, en las cuales podemos encontrar sus pedidos hacia Dios, sus quejas, sus lágrimas, pero también encontramos algo muy importante:

Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien. (Salmos 13:6)

David podía empezar algunos de sus salmos lamentándose o quejándose, pero siempre terminaba alabando a Dios.

Los cristianos al igual que el resto de personas podemos tener muchas razones para estar tristes o desanimados, pero nosotros solo necesitamos una razón para ser felices y esa razón se llama Jesús.

Él es quien perdona nuestros pecados, Él es quien nos da la vida, Él es quien nos da fuerzas, Él es la persona que más nos ama, Él es quien bendice la obra de nuestras manos, Él es el reposo para nuestras almas, Él es nuestro refugio, Él es nuestro escudo, Él es nuestro gozo y Él es quien tiene el timón de nuestras vidas.

Quizá no hayas tenido una buena semana, pero déjame decirte que Dios tiene un gran plan para tu vida y todo lo que te está sucediendo Dios lo está usando para tu bien, por eso no pierdas la fe y gózate porque muy pronto si amas a Dios verás la recompensa grande que el Señor ha preparado para ti.

Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. (1Corintios 2:9)

Así que hermano sonría no permita que el enemigo le robe la sonrisa, no permita que el maligno le robe el gozo y la alegría de ser hijo de Dios.

No vea solamente las malas circunstancias que lo rodean ahora, recuerde todas las veces en las que Dios lo ha ayudado antes y tenga por seguro que el mismo Dios que convirtió a un joven pastor de ovejas en un rey, va a ser algo grande en su vida, con los ojos de la fe vea más allá del ahora y gócese por lo que está ya por venir.

Al igual que el salmista gócese, aprenda a deleitarse en la presencia de Dios, ya sea en la iglesia o en su casa, exalte a su Padre por cada una de las bendiciones que le ha dado, por su familia, por sus pastores, por sus hermanos en Cristo, por sus amigos, por su trabajo, por lo sueños que tiene en su corazón y que en Dios se van a cumplir y por haberlo escogido.

Pero yo cantaré de tu poder, Y alabaré de mañana tu misericordia; Porque has sido mi amparo Y refugio en el día de mi angustia. (Salmo 59:16)

No permita que sus oraciones terminen sin una alabanza genuina a Dios, no permita que su día termine sin adorar a Dios.

Aunque las aflicciones del justo parezcan muchas, recuerde siempre que usted tiene a Dios de su lado y no hay circunstancia que sea más fuerte que Él, no hay problema que sea más grande que nuestro Dios y Él lo ama tanto que dio a su hijo unigénito por usted.

Jamás dude de la fidelidad de Dios, el cantarle y alabarle es una señal de que usted no duda de Él, sino que al hacerlo usted demuestra su gratitud, su fe y sobretodo su amor hacia Él.

 
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Publicado por en 7 julio 2013 en Reflexiones

 

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La oración de una oveja rebelde

oveja perdida

Si te invocara, no tengo excusa con la cual presentarme delante de ti.

Mucho a tiempo ha pasado, he hecho muchas cosas pero me alejé de lo más importante para mí.

Hoy no tengo vestiduras blancas, no tengo perfumada mi cabeza y no tengo las manos limpias o puro el corazón.

Pero en todo este tiempo aparecías cada día tocando a la puerta de mi corazón pidiéndome, que por favor te deje entrar.

Y quisiera darte más de lo que puedo darte ahora, quisiera darte un corazón más sano, quisiera darte una vida menos lastimada, quisiera darte más amor del que puedo darte en este momento.

Tengo miedo de volver a Ti, tengo miedo de sentirme rechazado, pero sé que Tú no lo harás, sino que tiernamente me abrazas y me susurras al oído lo mucho que me amas.

No me imagino cuántos perdones justificarían mi falta, pero sé que lo que Tú quieres es que me arrepienta sinceramente, porque Tú no ves la cantidad de palabras lo que Tú ves es el corazón.

Nunca entenderé porque eres tan bueno, jamás podré comprender lo inmensa de tu bondad o ese amor ágape con el cual logras amar sin esperar nada a cambio.

Jamás existirá algo o alguien que se te compare, porque nadie es capaz de saciar el corazón como Tú lo sacias, nadie puede amarnos como Tú lo haces.

Y hoy Señor, te pido que por favor perdones a este pecador, perdona las rebeldías de un corazón egoísta, perdona la vida de un hombre que perdió el rumbo, perdóname porque intentando conquistar un sueño ilusorio olvidé a aquel que hace mis sueños realidad.

Perdóname porque habiéndome amado tu tanto, olvide lo profundo y sincero que sé que me amas.

Olvidé el dulce calor de tu abrazo, olvidé tus tiernas palabras, olvidé las muchas veces que moviste toda la creación para ayudarme a mí.

Perdóname Jesús, tienes en tus manos mi vida y corazón, no quiero negarte nada esta vez, quiero que me llenes y que me permitas pasar mi tiempo junto a ti, quiero que estés en cada pensamiento, que llenes cada deseo, que seas el dueño de mi corazón y el autor de mi amor.

Quiero que me permitas postrarme ante ti y aunque quizá mis labios no te hablen mi corazón te pedirá que me perdones y te diré lo mucho que te amo en cada lágrima.

Y otra vez, me das tu mano amiga y me ayudas a levantarme, puedo sentir el calor de tu amor llenando mi corazón, puedo sentir la tristeza dejándome mientras me envuelve tu paz y puedo sentir mis labios sonreír.

Ya puesto de pie no puedo dejar de abrazarte, no podría apartarme de ti.

Una vez más te escucho decirme hijo y mi ser se estremece, te llamo Padre y puedo ver tu sonrisa.

Y ahora ya aprendí la lección, ahora ya no volveré a dejar tu rebaño porque sé lo frío que es alejarse de Ti y conozco lo grande de tu amor por mí.

Porque tu dejaste a las noventa y nueve ovejas por amor a mí.

 
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Publicado por en 26 abril 2013 en Reflexiones

 

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Nació el Salvador

nacimiento del Salvador

Santa eres esta noche Belén, porque en ti nacerá esta noche el Salvador.

El cielo ha visto cómo un ángel descendió para darle a una virgen una gran bendición, una buena nueva de que muy pronto el Hijo de Dios nacerá para traernos salvación.

Miles de ángeles contemplando cada hecho, el Padre emocionado ve como poco a poco sucede todo lo planeado.

Ángeles han hablado en sueños a un mortal para que no se aleje de su mujer, el Espíritu Santo ha descendido sobre la joven virgen y Emanuel hoy nacerá.

El universo entero está mirando atento lo que sucederá en esta noche y una estrella está siguiendo a la joven pareja, el universo entero sigue a aquella mujer que lleva en su vientre al futuro Rey.

Los minutos pasan y el cielo se estremece, multitud de ángeles vuelan llenando los cielos con la gloria de Dios, cada estrella, cada cosa creada espera tener la dicha de ver aquel increíble acontecimiento.

La joven pareja va camino a Belén de Judá y cansados están, refugio no hallarán, más el Salvador nacerá humildemente en un pesebre.

Los cielos se estremecen y aquella estrella brilla con todo su resplandor sobre aquel lugar, en aquel establo en donde la pareja ha hallado refugio.

Bendito aquel que sin saber les brindó un establo y un pesebre a aquella dichosa pareja, los animales de aquel lugar se asombran y la tierra donde pisan se alegra, la madre cansada esta de parto y su esposo permanece a su costado sin que nadie les ayude, gotas caen por las mejillas de la madre, sudor y lágrimas llenan su rostro mientras que el esposo preocupado la asiste, el Padre Celestial emocionado contempla mientras en todo lo alto se hace silencio hasta que se escucha el sonido de un llanto, hoy ha nacido el Salvador.

La madre ve al niño y las palabras del ángel llenan su memoria, el esposo contempla aquel bebe y recuerda sus sueños, hoy están presenciando el más bello milagro y los ángeles al mundo anunciarán el más bello regalo.

Santa eres esta noche Belén, bendita eres tú la menospreciada de Israel porque en tus tierras ha nacido hoy Cristo el Señor.

Unos pastores han estado apacentando a sus ovejas, han trabajado arduamente y están reposando y de pronto la oscuridad de la noche se viste de luz, una majestad mayor que las estrellas y la luna llena los cielos de aquellos pastos sobre los cuales yacen recostados, luces como llamas surcan los cielos sonidos que despertarían a miles se escuchan en los cielos y una multitud de ángeles descienden con poder para anunciarles el nacimiento del Santo Redentor: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Corriendo van con su ganados guiados por la estrella que hoy alumbra un establo, aquella estrella que muy pronto guiará también a unos reyes magos que llevarán muchos regalos.

Dichosos aquellos pastores que han visto al Salvador, dichosos aquellos animales que tuvieron la dicha de contemplar aquel nacimiento, bendita aquella pareja que se esforzó para que esto acontezca y bendita en esta noche la humanidad porque ha nacido Jesús el Redentor.

¿Y quiénes somos nosotros para que el Santo Hijo de Dios venga a nosotros?

Pero tal fue su amor que se ofreció a si mismo por nosotros, tal fue el amor de Dios que nos dio a su hijo para que fusemos salvos por Él.

¡Benditos aquellos que le aceptarán a Jesús, dichosos aquellos que hacen nacer a Jesús en sus corazones!

¡Feliz Navidad a todos aquellos que conocen esta historia y a todos mis hermanos que llevan a Cristo en sus corazones y un gran abrazo a todos aquellos que recuerdan en este día que el regalo más importante es tener la dicha de conocer y seguir a Cristo Jesús!Sa

 
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Publicado por en 24 diciembre 2012 en Reflexiones

 

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Soy una oveja y amo a mi Pastor

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

Mi Pastor me vio al nacer y desde entonces a cuidado tiernamente de mí.

Me levantó cuando tropezaba y me curó cuando me enfermaba.

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

Mi pastor siempre ha velado por mi cuidado.

Por mí, mi Pastor venció al oso y al león.

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

Mi visión es corta y no puedo ver las verdes praderas, pero la vista de mi Pastor va más lejos y siempre me lleva buenos pastos.

Muchas veces me desesperaba al no encontrar agua, pero mi Pastor siempre sabe que tenía necesidad y sabe llevarme a aguas de reposo.

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

Algunas veces he sido rebelde y he huido de su rebaño, pero mi Pastor dejaba al resto para buscarme a mí.

Mi pastor me ama y me lleva sobre sus hombros cuando fatigada me encuentro.

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

Al pasar por los peñascos muchas veces no logro ver el precipicio pero mi Pastor siempre me agarra con su cayado antes de resbalar.

Cuando cansada me encuentro y perdida me siento, mi pastor me llama por mi nombre y puedo volver a su redil.

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

No hay peligro del cual mi Pastor no me salve

No hay cosa que mi Pastor no haga para cuidarme.

Soy una oveja y amo a mi Pastor.

 
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Publicado por en 9 septiembre 2012 en Reflexiones

 

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