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Muchas gracias

gracias

Mi corazón repite constantemente una sola palabra, la susurra mientras dura el día, pero la grita cada vez que me acerco a tu presencia, y esa palabra es gracias.

Sé que aún no he entendido totalmente todo lo que has hecho por mí, sé que mi alma no ha llegado a valorar todas tus bendiciones hacía mí.

Me gustaría ir y poder ver aquel momento en que diste todo por amarme, pero no necesito estar allí para saber cómo lucía tu mirada de amor o para entender que todo lo que soportaste fue porque tu amor es sincero.

Las gracias no bastarían para agradecerte todo ese amor, toda esa entrega y sacrificio por mí.

Mis actos no bastan para agradecerte toda tu pasión, tu perseverancia y tu misericordia.

Soy tan torpe que muchas veces fallo y no me doy cuenta de lo ingrato que soy contigo, de lo egoísta que soy por no rendirme a tu amor.

Yo realmente quiero que mi vida sea una canción y que los deseos de mi corazón sean un poema que busquen agradecer todo lo que has hecho y haces cada día por mí.

De tal manera nos amaste que diste tu vida, que soportaste lo insufrible para que nosotros tuviéramos un Camino para alcanzar la salvación.

Muchas gracias por todo lo que hiciste sin preguntarnos, sin pedirnos permiso, sin esperar un solo agradecimiento.

Muchas gracias por creer en mí, por ver lo que otros no vieron, por abrazarme en mis momentos de dolor y por sostenerme en mis momentos de crisis.

Muchas gracias porque a pesar de mis errores me escogiste, por cada momento en que me diste fuerza cuando me sentía débil y por animarme cuando me encontraba cansado.

Muchas gracias por darme la vida y no solo esta vida temporal sino aquella vida eterna la cual compartiré por siempre contigo.

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Felicidad Parte 3

feliz con Dios

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas… (Santiago 1:2)

Mientras vivimos es casi imposible no salir heridos o lastimados, descubrimos que es muy difícil alcanzar nuestros sueños y que posiblemente habremos perdido la confianza en los demás, en nosotros mismos y el ser felices parecería una utopía.

Aprendemos que el humanismo está equivocado y que el “universo” no conspira a nuestro favor o que seguir lo que nos hace felices no siempre abrirá las puertas al éxito.

Por eso una de las principales virtudes de un verdadero cristiano es que ha encontrado la verdadera razón de la felicidad y su nombre es Jesús.

Cuánto más conocemos a Jesús entendemos lo grande que es nuestro Dios, entonces nuestra fe y nuestro amor por Él aumentan.

Nos damos cuenta que podemos equivocarnos y fallar, que tal vez tengamos un pasado muy difícil de sobrellevar, pero que a pesar de todo eso, Él nos sigue amando, aunque a veces pareciera no haber razón, su amor es tan grande y sorprendente que Él solamente quiere perdonarnos, limpiarnos de nuestras maldades, quiere ayudarnos a ser la mejor versión de nosotros y quiere ofrecerte el regalo de una nueva vida a su lado.

A veces los problemas y las malas circunstancias que pasamos nos hacen olvidar lo felices que deberíamos ser por conocerle.

Yo sé que muchas veces no es fácil guardar la fe, que muchas veces los problemas parecen ahogarnos, que los desiertos que debemos cruzar parecen muy largos, que aquel horno que sirve para moldearnos pareciera tardar demasiado y que hay días en que pareciera imposible que podamos estar contentos.

Aún el salmista en un momento difícil de su vida escribió: Sálvame, oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma. (Salmo 69:1)

Pero Dios nunca nos abandona, Él siempre está a nuestro lado y a veces estamos tan distraídos intentando resolver los problemas a nuestra manera y con nuestras propias fuerzas, que no escuchamos su voz cuando nos dice: No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. (Isaías 41:10)

En esos días en los cuales estamos cansados, en que sentimos que ya no podemos más, Él te está gritando: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. (Mateo 11:28)

En algunos momentos pensamos como Job erróneamente que Dios nos abandona o que hace caso omiso de nuestras oraciones, pero cuando vemos esos detalles de Dios que nos provocan una sonrisa o ves como de la nada todo parece mejorar, entonces al igual que todos los héroes de la fe e igual que Job diremos: De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. (Job 42:5)

Dios hace milagros, nuestro Dios hace proezas y te ama tanto que Él moverá los mares para ayudarte, derribará murallas, cerrará la boca de leones, con su ayuda derrotarás gigantes y ejércitos huirán de ti.

Dios es fiel y como dice su palabra: No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1Corintios 10:13)

Tenemos muchas razones por las cuales ser felices si estamos verdaderamente conectados con Dios, porque en él encontramos siempre a un padre que nos ama, un amigo con el cual podemos ser sinceros, un abrazo cálido y el más puro amor.

Por eso gócese y también recuerde, Que el gozo de Jehová es vuestra fuerza. (Nehemías 8:10)

Dios es y será por siempre la verdadera felicidad, Él es único que puede llenar nuestro corazón con alegría y provocarnos sonrisas verdaderas, Él es el único que nos ama de verdad y si lo dejas entrar a tu corazón podrás conocer la dicha de tener un corazón feliz.

Un verdadero Padre

Padre e hijoDios es nuestro creador, pero Él también quiere ser nuestro Padre.

Jesús nos enseñó que al orar podemos acercarnos a Dios y decirle: Abba Padre.

La expresión Abba, era en el antiguo arameo la forma cariñosa con la cual un hijo se acercaba hacia su padre.

Con esto nos damos cuenta que Jesús buscaba romper los formalismos religiosos y que sinceramente podamos acercarnos a Dios de una manera más íntima, sincera, cariñosa y llena de amor.

Al ver a Dios como un Padre entendemos que todo lo que Él hace, es para nuestro beneficio porque Él busca lo mejor para nosotros.

Porque un Padre no solamente es aquel que ama sino aquel que también sabe enseñar, un Padre no solamente abraza sino que también sabe cuándo corregir.

Y en la biblia encontramos casos de hombres que al acercarse a Dios aprendieron de Él a ser verdaderos Padres.

Porque un Padre que se acerca a Dios, aprende a ser un padre de verdad.

Los verdaderos Padres son:

Son aquellos hombres que llevan sobre sus hombros la responsabilidad del hogar sin desmayar.

Son aquellos hombres que a pesar de las preocupaciones mantienen las sonrisas frente a sus hijos y escuchan sus problemas.

Son aquellos hombres que luchan cada día para brindarle a su familia no solo una casa sino un hogar.

Son aquellos hombres que aunque les duela, se ponen firmes para corregir a sus hijos y les enseñan el Camino de Vida que deben seguir.

Son aquellos hombres que no solamente predican con sus palabras sino que también con sus obras.

Son aquellos hombres que muchas veces dejan sus propios placeres para satisfacer las necesidades de su hogar.

Son aquellos hombres de fe que confían plenamente en Dios y cruzan desiertos, derrumban murallas y enfrentan peligros porque saben que Dios los conducirá a ellos y a sus familias a la tierra prometida.

Son aquellos hombres que al abrazar a sus hijos los hacen sentir seguros.

Gracias a Dios por aquellos hombres valientes y esforzados que son ejemplo, mentores, padres espirituales, guías, y ayuda de sus hijos.

Gracias a Dios por aquellos hombres que se dejaron moldear por Dios y que ahora son aquellos que ayudan a sus hijos a cruzar el Camino angosto de la salvación.

Gracias a Dios por aquellos hombres que siempre tienen una palabra de aliento para sus hijos y buscan que el amor y la paz de Dios reine en sus hogares.

Gracias eternamente a Dios porque tengo la oportunidad de tener a un padre de verdad que me enseñó el Camino, que sé que me ama mucho, es una persona a la cual he aprendido a admirar, he podido aprender de él muchísimas cosas valiosas para mi vida y sinceramente ha sido de mucha bendición para mí y mi familia.

Y gracias a nuestro Padre Celestial, por amarnos hasta lo sumo, por darnos el increíble regalo de la salvación que encontramos en Jesús y por nunca abandonarnos sino que siempre nos lleva en sus brazos.

¡Muchas bendiciones para todos los Padres!

Pasemos al otro lado

jesus en la barca

Marcos 4:35-41

Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.

Aprenda siempre que Jesús quiere llevarlo usted al Otro lado, Él quiere llevarte a un lugar de bendición, él quiere sacarte de todo tipo de estrechez a un lugar de abundancia.

Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.

Asegúrese siempre de que el Señor esté en su barca, de que él esté en su corazón y en su vida.

Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

Recuerde que muchas veces sin ningún motivo llegarán tormentas en su vida y aún a pesar de su inteligencia o capacidad los problemas y las circunstancias parecerán que van a ahogarlo.

Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

Cuando las tormentas llegan, comenzamos a pensar que Dios nos ha abandonado o que Jesús está durmiendo, pero Él siempre tiene cuidado de usted.

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Aunque muchas veces todo parezca perdido, cada vez que usted invoca el nombre de Jesús, el actuará a su favor y calmará las tormentas de su vida, para el no hay nada imposible.

Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

Jamás era parte del plan de Dios que los discípulos se hundieran, Jesús prometió llevarlos al otro lado y no había tormenta o circunstancia que impida que Dios cumpla su palabra.

Aprendamos a confiar en Dios de todo corazón.

Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

No se olvide cada vez que usted le pida algo a Jesús, esté preparado para un gran milagro.

Recordemos que no importa cuán malo parece ser el mundo de ahora o lo grande que parezca su problema, Dios no ha cambiado y ese mismo Jesús que calmó aquella tormenta puede y traerá bonanza a su vida.

Jesús ha prometido llevarlo al otro lado, tenga fe y confíe en Él, porque Él no fallará sino que cumplirá su propósito en usted.

1000 oraciones a Dios parte VI

creacion de Dios

126. Bendita sea, mi Dios tu palabra la cual es eterna y permanecerá por los siglos de los siglos.

127. Bendito Dios, hermosa y pura es tu palabra, la cual convierte el corazón del hombre y penetra hasta lo más profundo de nuestro ser.

128. Benditos oh Dios los dichos de tu boca, los cuales sacian el espíritu y el corazón del hombre.

129. Benditos sean aquellos a los cuales usaste para que escribieran tus dichos y tus mandamientos.

130. Benditos aquellos a los cuales inspiraste para que tus palabras llegaran a nosotros y a miles de personas alrededor del mundo y de la historia.

131. Benditas las manos de aquellos que sostuvieron el cincel o las plumas que escribirían el libro más importante de la humanidad.

132. Bendito sea el Dios altísimo que nos dejó sus palabras para que por ellas seamos edificados y transformados.

133. Benditos aquellos hombres y mujeres que predican la palabra de Dios para que por ella muchos sean salvos.

134. Benditos aquellos hombres y mujeres que predican la palabra de Dios para que por ella muchos puedan crecer en el conocimiento de Dios.

135. Cuan increíble es la palabra de mi Dios, que ni el tiempo, ni las guerras, ni las mentiras, ni la dureza del hombre han podido detenerla.

136. Dios, tu permitiste que tu palabra llegara a nosotros para que aprendamos a conocerte, para que aprendamos a amarte, para que aprendamos a vivir correctamente.

137. Las palabras de Dios vuelven sabio al sencillo y dan vida a un alma agotada,

138. Las palabras de Dios aumentan la fe del hombre y purifican el corazón.

139. Las palabras de Dios despiertan el entendimiento y nos hace comprender el amor de Dios.

140. Por la palabra de Dios fueron hechos los cielos y la tierra, el poder de su palabra es capaz de crear y transformar.

141. Si pudiéramos comprender la importancia de la palabra de Dios, que miles de libros se han escrito inspirados en ella, que miles de frases se han creado a partir de sus escritos.

142. Si pudiéramos entender que la única manera de vivir rectamente y con bien en esta vida es guardando y atesorando la palabra de Dios en nuestros corazones.

143. Ayúdanos bendito Dios ha entender tu palabra, danos entendimiento y que sea tu Santo Espíritu el que nos ayude a comprenderla.

144. Danos Dios nuestro, una pasión genuina por leerla cada día sin desmayar para que así podamos obedecerte y amarte cada vez más.

145. Revélanos santísimo Señor, tu propósito para nuestras vidas, háblanos a través de tu palabra.

146. Sean los dichos de Tu boca alegría a nuestro corazón y deleite a nuestro ser.

147. Vivifícame oh Dios a través de tu palabra, aumenta nuestras fuerzas y nuestra inteligencia cada vez que la leamos.

148. Enséñanos amado Dios a guardar tus mandamientos en nuestros corazones y sean el tesoro de nuestro corazón.

149. Permítenos Señor que las promesas de tu palabra estén siempre en nuestros corazones y que podamos meditar en ella de día y de noche.

150. Gracias amado Dios por tus palabras porque por ellas hemos aprendido a conocerte, por ellas hemos recibido consuelo, gracias porque por tus palabras entendimos tu gran amor, gracias porque por tus palabras fuimos motivados y exhortados y gracias porque sabemos que en tus planes estaba que nosotros la encontráramos.

En tu abrazo

Como un niño soy delante de ti, Tú eres el creador y yo la creación.

Tú nos creaste, nos formaste, entretejiste nuestra piel, viste nuestro nacer y nunca te has apartado de nuestro lado sino que estuviste pendiente a cada acto, a cada palabra, esperando que te reconociéramos otra vez.

Crecimos y nos apartamos de Ti, dejamos a un lado tu tierno abrazo y tu dulce compañía, nos sentimos desamparados y no sabíamos porque, comenzamos a sentir el vacío de Tu ausencia y no lo comprendíamos.

Hasta que ese día llegó, el día en el cual ya no dábamos más, el día en que el peso de nuestros pecados se hizo insoportable, el día en que por fin nuestro corazón de piedra se quebrantó y por un instante te recordamos, pero ese instante fue suficiente para cambiar toda nuestra existencia.

Oh, que dulce día en que por fin volvimos a tu tierno abrazo, regresamos a tu dulce presencia, y al estar junto a Ti, nuestro corazón cambió, al sentir tu tierno abrazo la paz nos embargó.

Vivir junto a Ti es reconocer que Tú eres nuestro Padre, vivir junto a ti es saber que cuando los problemas vienen hacia nosotros, hay un Padre con los brazos abiertos dispuesto a cuidarnos y protegernos.

En tu abrazo es donde me siento seguro mí amado Dios, en tus brazos puedo sentirme confiado aunque la tierra se estremezca, en tu dulce compañía puedo saber que no importa que pase Tú siempre me sostendrás.

Jesús abrázame y no me sueltes, que pueda sentir cada latido de tu corazón, que pueda yo sentir el calor de tu compañía, que pueda oír tu dulce voz enseñándome todo aquello que debo aprender.

Gracias mi Dios porque tu compañía me transforma, tu compañía me conforta.

Gracias mi Dios porque al estar junto a Ti hallo paz y descanso.

Gracias mi Dios porque puedo sentir tu abrazo en cada tormenta dándome seguridad, puedo sentir tu abrazo cada vez que las fuerzas me faltan para darme valor, puedo sentir tu abrazo en las tristezas para darme alegría y siento tu abrazo cada vez que me acerco a Ti para que no dude de tu fiel compañía.

Una historia de Amor

Hemos escuchado la hermosa historia de la pasión de nuestro Señor Jesucristo tantas veces que ya no sentimos aquello que deberíamos sentir cuando la escuchamos, así que por eso se las contaré de otra manera para que la entendamos mejor:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra, por el poder de su palabra creó Dios todas las cosas, desde las lumbreras hasta los mares, desde los árboles hasta todos los tipos de animales que ahora conocemos, todo lo creó Dios con su increíble sabiduría y creatividad.

Pero al sexto día Dios se detuvo y dijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, y es así como tomando del polvo de la tierra Dios moldeó al hombre, el hombre había sido creado pero estaba sin vida, así que Dios sopló sobre él, y el hombre vivió.

Y el hombre caminaba con Dios, pero el maligno sintió odio por aquella creación y seduciéndole le hizo desobedecer el mandato de Dios, el hombre la creación de Dios había fallado y pecó contra su creador.

A lo largo de la historia vemos como Dios intentó que el hombre volviera a tener comunión con Él pero el hombre más le desobedecía, Dios intentó limpiar su creación a través del diluvio pero el hombre siguió en pecado. Dios le concedió al hombre los diez mandamientos por mano de Moisés pero el hombre se negó a obedecerlos, burlándose de la ley de Dios.

Y ya cuando todo parecía perdido una voz en los cielos dijo: Yo iré.

Jesús el verbo de Dios iba a venir a este mundo, dejando aquella gloria y majestad celestial la cual no podemos ni imaginar, por amor se hizo pobre para rescatar a su creación.

Nació en un humilde pesebre, sin riquezas ni aparente gloria, pero aún los ángeles cantaron de alegría, pastores fueron a verle y aún sabios emprendieron un largo viaje para encontrarle, la esperanza de la humanidad había nacido. Y al tiempo de su manifestación aprendimos lo que realmente era el amor, viviendo entre la humanidad que había creado, enseñándoles, sanándolos, mostrándonos lo grande de su misericordia.

Pero el hombre no comprendió el amor de Dios, sino que rechazándole y traicionándole decidieron clavarlo en una cruz y así el hombre decidió matar a su hacedor.

Y Jesús como cordero al matadero ofreció su vida en rescate por nosotros, sufrió azotes con un terrible látigo que destrozo su piel; sufrió todo tipo de burlas, golpes que lo hirieron y hasta le arrancaron la barba; le pusieron una corona de espinos que le hería la frente, la cabeza y las sienes, clavos grandes y ásperos traspasaron sus manos y pies y fue puesto en una cruz astillosa, incluso en medio de tanto dolor y humillación nunca se quejó, todo lo soportó para demostrarnos lo mucho que nos ama.

Parecía que la humanidad ya no era digna de perdón, pero Jesús resucitó al tercer día y lejos de condenarnos decidió darnos el regalo de la salvación.

Si confiesas a Jesús como tu Señor y salvador y tienes fe en Él, entonces borrara tus pecados, sanará toda herida y dolor de tu corazón y te dará la vida abundante y eterna que tiene reservada para aquellos que le aman y podrás ser feliz toda la eternidad junto a Él.