Archivo de la etiqueta: presencia

Ver tu gloria

gloria

Dios mío hoy vengo con el deseo de conocerte, de acercarme a tu presencia para adorarte y poder ver tu gloria.

Tengo el hambre de poder pasar más tiempo a tu lado, quiero caminar contigo en cada instante de mi vida.

Anhelo saber tus pensamientos, quiero conocerte más y más cada día, tener el privilegio de poder andar a tu lado.

Quiero ser el joven que vea tu gloria, la persona que te ama tanto que pueda llamarse tu amigo.

Dame temor de Ti para nunca abandonar tu presencia, hazme limpio de manos y purifica mi corazón para que pueda acercarme a Ti.

Necesito estar a tu lado, mi ser entero me pide estar en tu compañía, disfruto cada instante en que sé que me acompañas.

Ayúdame a verte como un buen Padre, quiero obedecer todos tus mandamientos y amarte con sinceridad.

Enséñame a escuchar tu voz, quiero saber que eres Tú el que me habla y entender todos tus mensajes para mi vida.

Permíteme ver tu rostro en aquel día, quiero ver tu mirada de aceptación y amor al estar frente a Ti.

Abrázame ahora porque no puedo verte, y yo correré a tu encuentro cuando abras mis ojos, me postraré a tus pies para honrarte.

Hazme valiente y lleno de amor por Ti para que pueda seguirte sin titubear, dame denuedo para que sea capaz de dar hasta mi última gota de sangre y sudor por Ti.

Quiero ver tu gloria, es mi deseo poder a ver mi amigo, poder contemplar el rostro de Señor y Salvador.

Tú eres mi creador, eres el que me ha sostenido todo este tiempo, me has ayudado más de lo que merezco y siempre te estaré agradecido.

Con todo mí ser deseo poder ver tu gloria, permíteme Amado mío el poder ver más de Ti, ayúdame a ser digno de poder ver tu gran majestad.

Te amo mi Señor, mi humilde deseo es poder contemplarte, poder ser digno de tu llamado y poder estar a tu lado por toda la eternidad.

Anuncios

Debajo de tus alas

abrazar a Jesús

Corazón mío no temas, volvamos a su abrazo y todo estará bien, podemos descansar al sentir su presencia.

Dios mío envuélveme en tus brazos otra vez, escóndeme debajo de tus alas y has descansar a mi alma abatida.

Perdona mis pecados y limpia las manchas de mi interior, porque te necesito y sin Ti me siento morir.

Padre mío perdona la terquedad de mi corazón, la rebeldía con la cual me separé de tus brazos.

No hagas memoria de mis faltas, por tu misericordia te pido que perdones las debilidades de mi alma.

Mi corazón ruega por sentir tu abrazo lleno de amor, por sentir tu presencia y el calor de tu corazón.

Muéstrame el Camino que debo seguir para poder vivir siempre resguardado por tu presencia.

Quiero correr y abrazarte eternamente, decirte lo mucho que te amo y lo mucho que mi corazón te anhela.

He decido que no quiero vivir más sin estar bajo tu cubierta, no quiero pasar un día sin tu compañía.

Guárdame a tu lado, ten piedad de mí y protégeme hasta que las penas y crueldad se terminen.

Cuando la vida se pone difícil Tú eres el refugio en donde me siento seguro, solo en Ti puedo confiar plenamente.

Soy dichoso por conocerte, solo a Tu lado puedo sonreír de verdad y olvidar los errores del ayer.

Mi corazón se alegra al saber que me acompañas, soy como un niño que necesitaba sentirse seguro.

Y hoy te abrazo con todas mis fuerzas y te ruego que me ayudes a nunca apartarme de aquel abrazo que me ha llenado de amor y vida eterna.

En tu abrazo

Como un niño soy delante de ti, Tú eres el creador y yo la creación.

Tú nos creaste, nos formaste, entretejiste nuestra piel, viste nuestro nacer y nunca te has apartado de nuestro lado sino que estuviste pendiente a cada acto, a cada palabra, esperando que te reconociéramos otra vez.

Crecimos y nos apartamos de Ti, dejamos a un lado tu tierno abrazo y tu dulce compañía, nos sentimos desamparados y no sabíamos porque, comenzamos a sentir el vacío de Tu ausencia y no lo comprendíamos.

Hasta que ese día llegó, el día en el cual ya no dábamos más, el día en que el peso de nuestros pecados se hizo insoportable, el día en que por fin nuestro corazón de piedra se quebrantó y por un instante te recordamos, pero ese instante fue suficiente para cambiar toda nuestra existencia.

Oh, que dulce día en que por fin volvimos a tu tierno abrazo, regresamos a tu dulce presencia, y al estar junto a Ti, nuestro corazón cambió, al sentir tu tierno abrazo la paz nos embargó.

Vivir junto a Ti es reconocer que Tú eres nuestro Padre, vivir junto a ti es saber que cuando los problemas vienen hacia nosotros, hay un Padre con los brazos abiertos dispuesto a cuidarnos y protegernos.

En tu abrazo es donde me siento seguro mí amado Dios, en tus brazos puedo sentirme confiado aunque la tierra se estremezca, en tu dulce compañía puedo saber que no importa que pase Tú siempre me sostendrás.

Jesús abrázame y no me sueltes, que pueda sentir cada latido de tu corazón, que pueda yo sentir el calor de tu compañía, que pueda oír tu dulce voz enseñándome todo aquello que debo aprender.

Gracias mi Dios porque tu compañía me transforma, tu compañía me conforta.

Gracias mi Dios porque al estar junto a Ti hallo paz y descanso.

Gracias mi Dios porque puedo sentir tu abrazo en cada tormenta dándome seguridad, puedo sentir tu abrazo cada vez que las fuerzas me faltan para darme valor, puedo sentir tu abrazo en las tristezas para darme alegría y siento tu abrazo cada vez que me acerco a Ti para que no dude de tu fiel compañía.

Carta al amor

A quien es el amor le escribo para que conteste mi oración y me ayude a amar, para que me ayude a enamorarme otra vez de aquel a quien le pertenece mi alma y mi corazón.

Dios amado vuélveme a tomar de la mano, vuélveme a inspirarme para que te escriba los mejores versos y para que te cante otra vez con el corazón.

Amado de mi alma, ayúdame y dame más amor, para entrar a tu presencia en oración, para que leer tu palabra sea un acto de adoración, para que estar delante de Ti sea un acto de amor y no de obligación.

Dueño de mi corazón, regrésame aquella pasión por la cual pensaba en Ti de día y de noche, por la cual aprenderme tus escritos era tan sencillo y necesario.

Autor de mi inspiración, tócame y que vuelva aquel primer amor que era la razón por la cual siempre hablaba de Ti, aquel dulce amor que me obligaba a contarle de Ti a los demás.

Hoy le escribo al autor del amor, para que me de un poco de esa esencia divina que es el amor y pueda amarlo a Él con ese amor ágape con el cual El me ama a mí.

Quiero mi querido Señor que en esta carta se escriba la gran necesidad que tengo yo de Ti y que se transmita la increíble urgencia que siente mi alma por estar otra vez junto a Ti.

Oh Amor divino, no me dejes sin Tu presencia, no permitas que mi alma se enfríe sin Tu compañía.

Quiera mi Amado que haya hallado gracia en sus ojos y me permita amarlo, amarlo con el amor que solo Él puede dar, amarlo con ese amor que es como fuego en mi corazón.

Terminaré mi carta diciéndote que a tu lado es la primera vez que me sentí amado completamente, que a tu lado el amor se siente tan real y que ni aún la muerte es tan fuerte para alejarme de tu incomparable amor.

1000 oraciones a Dios parte IV

76. Jesús tu eres el soplo de vida que me anima cada día.

77. Señor Jesús, hoy rindo lo mejor de mí para dártelo a Ti.

78. Maestro, cómo me gustaría poder oír tus parábolas y tener el enorme privilegio de escuchar tu voz.

79. Jesús, cuanto deseo poder recostarme en tu pecho y escuchar latir tu gran corazón.

80. Daría la vida amado Salvador por poder verte una vez, pero sé que mi deseo de verte se cumplirá y estaremos juntos por la eternidad.

81. Príncipe de paz, la vida no es sencilla y muchas veces duele dar cada paso, pero he decido llevar mi cruz y seguirte cada día de todo corazón.

82. Hijo de David ten misericordia de mí y rescátame de las tormentas de la vida, que suene tu voz y halle mi alma bonanza.

83. Bendito aquel que tiene hambre de Ti, porque el alma que te buscare esa te hallará.

84. Bendito aquel que sin verte cree en Ti y aunque mis ojos terrenales no puedan verte, mi corazón te ve tan claro como el día.

85. Bendito aquel que hace tu obra diligentemente con todo su empeño y amor porque recibirá la recompensa de su Señor.

86. Redentor de mi corazón te amo con cada pensamiento, con cada recuerdo, con cada latido con cada respirar de mi ser.

87. Jesús alabe mi ser tu Santo nombre, cómo aquella multitud te alabó mientras montabas un pollino, porque mientras yo viva las piedras callarán.

88. Oh, Jesús pueda yo beber siempre de esa agua de vida y pueda comer de aquel pan de vida eterna.

89. Amado Jesús, ayúdame a tener suficiente fe como un grano de mostaza para mover las montañas de duda e incredulidad.

90. Bendito Jesús, pueda yo postrarme a tus pies y lavarlos con mis lágrimas, que el amor de mi corazón sea un perfume agradable que pueda derramar sobre tu cabeza.

91. Hijo de Dios, ven llena mi vida de tu presencia, lava mi corazón con tu preciosa sangre, sana las heridas de mi alma, haz un milagro en mí.

92. Jesucristo, quiero llevar tu yugo, quiero aprender de Ti y poder encontrar ese tierno descanso para mi alma.

93. Cristo Jesús, te amo por eso he atesorado tus mandamientos en mi corazón y he guardado tus palabras en cada uno mis pensamientos.

94. Amigo mío, ven y resucítame como resucitaste a Lázaro, dame una nueva vida en Ti.

95. Jesús, no pude ver los huecos en tus manos o la herida en tu costado, pero creo que moriste y resucitaste por mí, sé que venciste a la muerte por amor a mí.

96. De vivir como un carpintero a ser el salvador de la humanidad, en todo fuiste tentado y a todo venciste, fuiste traicionado y negado pero nunca te rendiste y eres ahora el Dios de mi corazón.

97. Tu vida es el mayor ejemplo del amor, tus virtudes infinitas y tus palabras son simplemente sabiduría que pueden cambiar la vida del hombre.

98. En ti está escondida la vida, solo Tú eres la verdad y Tú eres la vida que conduce al Padre Celestial.

99. Tú eres la justicia, la honestidad, la sinceridad, la paz la base de nuestra fe y el amor.

100. Jesús mis poemas no son suficientes para decir lo que siento por ti, las palabras no podrán nunca describir tu grandeza y no hay frase que pueda transmitir todo el agradecimiento que te tengo mi dulce Señor.

Dios Tú eres mi hogar

Toda la vida sintiendo que no pertenecíamos a ningún lugar, como si no encajáramos en ningún sitio, como si nada pudiera llenar el vacío de nuestro corazón.

En el fondo de nuestros corazones nos sentíamos como extranjeros y peregrinos buscando una patria, necesitando un lugar en donde descansar.

Y mientras vivíamos siguiendo una rutina, perdiéndonos en nuestros delitos y pecados, creyendo que no había nada más importante por lo que vivir.

Hasta que apareciste Tú, algo tan maravilloso ocurrió y aunque nos costará reconocerte al comienzo, nuestro corazón sabía que Tú eras lo que estábamos buscando, nuestro espíritu sabía que Tú eras lo que necesitábamos.

Y fue en ese momento tan increíble que llenaste nuestro corazón que nos dimos cuenta que nuestra búsqueda había terminado, porque Tú eres ese lugar al cual pertenecemos, eres Tu nuestra patria, eres Tu nuestro refugio.

Dios una sola cosa deseo ahora que este todos los días en tu casa, porque tu casa es como mi hogar, tu presencia es el lugar en donde más deseo estar.

Cuan bella es tu morada mi Dios, anhelo con toda mi alma aún tus atrios, prefiero un pequeño espacio de tu templo que el palacio de los ricos.

Mi Dios no me dejes faltar un solo día al lugar de tu morada, que no falte un solo día al lugar en donde se predica tu palabra.

¿En que otro lugar podré alabar al que me creó?

¿En que otro lugar podré recibir las palabras de vida que tienes para mí?

¿En que otro lugar podré compartir con mi nueva familia ese gozo de poder servirte?

Dios tú eres mi hogar, eres como el abrazo de un hermano que nos quiere, eres como el buen consejo de un padre que nos ama, eres tan cariñoso como los cuidados de nuestra madre.

Dios tú eres nuestro hogar, eres el primer lugar al cual corremos en busca de ayuda, eres el lugar en donde encontramos descanso para el corazón, eres el lugar en donde me siento seguro y protegido.

Dios no permitas nunca que me olvide de lo importante que eres para mí y que nunca olvide que el lugar de tu morada también lo amo celosamente.

Gracias Dios por darme un lugar en donde puedo aprender de ti, gracias Dios por la familia que me has dado, gracias, gracias Dios por mis pastores y líderes que me instruyen en tus caminos, gracias Dios por cada momento en que puedo estar en mi amada iglesia y gracias Dios por ser mi hogar.

Volvamos a Dios

Jesús tengo mi alma tan seca, mi espíritu tan frío y desesperado de ti, quiero volver a tu tierno abrazo, necesito volver a tu dulce presencia.

Dios vuélveme al primer al amor, vuélveme a ese deseo de buscarte y conocerte, aviva esa pasión que tenía por hablar contigo cada día, ayúdame a enamorarme otra vez más de ti.

Vuelve mi corazón a ti, guía mis pasos hacia tu Santo Camino, a ese Camino de paz y de amor del cual no quiero alejarme nunca más.

Mi Jesús borra mis rebeliones, olvida los pecados de este corazón y muéstrame una vez más tu enorme misericordia, muéstrame ese gran amor con el cual sé que me amas.

No existe vida sin ti, no existe un momento de alegría si no te tengo en mi corazón, no existe la felicidad si no tengo tu Espíritu Santo en mí ser.

Volvamos a Dios porque sin Él la vida son solo sueños incumplidos, sin Dios no hay razón de existir, si no tenemos a Dios nada valemos, nada podemos hacer.

A tu lado oh Dios conocí el amor, a tu lado aprendí lo que es el gozo, junto a Ti aprendí lo que era el perdón, contigo pude comprender lo que era la Vida.

Jesús gracias por mirarnos cuando nadie nos vio, gracias por amarnos cuando más solos nos sentíamos , gracias por abrazarnos cuando más necesitábamos de tu compañía, gracias por no abandonarnos cuando nos equivocábamos, gracias por sostenernos en los momentos más difíciles de nuestra vida, gracias por ser tan comprensivo cuando dudábamos, gracias por ser tal como eres, gracias Dios por el enorme privilegio de ser amados por ti.

Gracias Jesús porque volviste mi corazón a ti, gracias porque me hiciste recordar como al hijo prodigo que tengo un Padre que me ama, gracias porque amarte es la razón de mí vivir.