QUIERO VER TU GLORIA

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Moisés había tenido un encuentro increíble con Dios, un encuentro en cual Dios se le aparece en medio de la zarza ardiente, en donde veíamos a un Moisés dudoso y temeroso. Pero ahora las plagas ya habían pasado, el mar se había divido, y ahora Moisés va a tener un nuevo encuentro muy especial con Dios.

Éxodo 33:11-13 Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.

Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.

Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.

La comunión de Moisés con Dios era tan íntima que hablaban como amigos, Dios podía confiar en Moisés, y Moisés tenía favor delante de Él, por lo que Moisés lejos de abusar de su confianza, lo que Él pide es que le muestre su camino. Moisés quería conocer más de Dios, no solo le bastaba con hablar con Él constantemente, sino que quería saber cuál era el camino para tener una mayor comunión con Él, quería saber el camino al corazón de Dios.

Éxodo 33:14-17 Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?

Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre.

Moisés no quería ni moverse sin estar seguro que la presencia de Dios lo acompañaba, para Él tener la presencia de Dios era más importante que tener un gran ejército o que las riquezas. Él sabía que si Dios lo acompañaba todo estaría bien, porque solo la presencia de Dios trae descanso a nuestras almas, solo en su presencia hallamos consuelo y paz.

Éxodo 33:18-23 El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.

Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente.

Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá.

Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;

y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado.

Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.

Moisés no se conformaba, quería continuamente aprender más de Dios, ir incluso más allá, quería ver su gloria, anhelaba un encuentro mayor con su Señor.

Nuestra carne mortal no puede soportar ver la majestad ni la gloria de Dios, pero aquel pedido había tocado el corazón de Dios, así que Él le revela su nombre, y al hacerlo le estaba demostrando que se había ganado su favor, por lo que pudo alcanzar ver una parte de su gloria.

Imitemos esa actitud de Moisés, de querer buscar siempre la presencia de Dios, y aún más, que no desistamos hasta ver su gloria en nosotros.

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QUIERO SER TU AMIGO

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Te escuché hablarme, andaba yo distraído, pero tu voz fue más dulce que todo lo que me rodeaba, pude sentir tu calor en mi alma.

Eras Tú quien me llamaba, con aquella voz que había olvidado, con aquella paz que ahuyentaba mis miedos y mis malos deseos.

Te acercaste a mí para decirme al oído que querías ser mi amigo, me abriste el corazón y me dijiste que me extrañabas.

¿Cómo te he olvidado? ¿Cómo permití que te volvieras un extraño para mí?

Sentí vergüenza que tengas que venir en persona a decirme algo que yo debería hacer, no comprendo cómo es que yo merezco tu atención.

Me contaste que tocaste la puerta de mi corazón muchas veces, pero yo no quise escuchar, estaba distraído, me dejé llevar por otras cosas.

Viniste a mi encuentro para decirme que me amas, que querías que yo te volviera a ver como un amigo, que no querías que me pierda.

Que sabías mis tristezas, que conocías mis fracasos, tenías conocimiento de todos mis pensamientos, y que aun así me seguías amando.

Me dijiste que no era tarde para volver, que estabas extendiendo tu misericordia hasta alcanzarme, que me querías a tu lado.

Que recordabas aquellos momentos cuando yo te buscaba de corazón, todas las veces que lloraba mientras conversábamos.

No habías olvidado todas las veces en que te escogía por encima de lo demás, que te alegrabas cada vez que me tomaba un tiempo para buscarte.

Quieres ser mi amigo, pero yo no comprendo cómo podrías querer ser amigo de un pecador, de alguien tan imperfecto, de alguien que traiciona.

Me miraste con tanto cariño y me dijiste: Yo te estoy amando, solo ven conmigo y te haré aquella persona que debes ser, prometo hacerte mejor y estar junto a ti toda por toda la eternidad.

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MATEO 25: PARTE II

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Continuando con el estudio del capítulo 26 de Mateo, Jesús nos está dando los tips y la fórmula para estar listos para su segunda venida.

LAS OVEJAS Mateo 25:31-33

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos…

Quinto Tip: Tenemos que ser ovejas:

Juan 10:14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen… Ahora es un buen momento para preguntarnos: ¿Realmente conocemos a Jesús? ¿Jesús nos conoce?

Juan 10:25-26 Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Si dudamos de Dios, si no queremos escuchar ni creer en todo lo que Él hizo por nosotros, entonces no estamos siendo ovejas.

Juan 10:27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen… Las ovejas están pendientes de la voz de su Pastor, necesitamos buscar sus palabras, alimentarnos de sus dichos, buscar continuamente conocer más y más del buen Pastor.

Romanos 8:36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Somos ovejas valientes, que estamos dispuestas a soportar las pruebas, las dificultades, las tribulaciones, para seguir a su Pastor.

1Pedro 2:25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas. Es tiempo de volver, ahora es tiempo de dejar la rebeldía, y ser ovejas obedientes que aman a su Pastor, porque solo Él puede llenar nuestro corazón.

LOS BENDITOS: MATEO 25:34-46

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí…

SextoTip: Comportémonos como benditos:

No basta con tener conocimiento, necesitamos tener amor por nuestros prójimos, ser compasivos aún en medio de la necesidad, tener misericordia y apoyar a nuestros hermanos que pasan escasez, porque todo el bien que hacemos será recompensado.

No olvidemos que tenemos un corazón próspero y bendecido, sembremos amor ágape, dejemos de pensar egoístamente, seamos activos para ayudar, no olvidemos los detalles que tenía la iglesia primitiva, que había compañerismo y hermandad, no perdamos aquel cariño de familia que debe existir en el Cuerpo de Cristo.

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ROSTROS DE ÁNGELES

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A Leonardo Da Vinci le gustaba utilizar modelos para pintar sus obras, tomaba apuntes de sus rostros, movimientos y actitudes, y no dejaba de buscar hasta que encontraba el modelo que se ajustara a lo que tenía en mente. Cuando se supo que iba a representar La Última Cena, una gran cantidad de personas se presentaron como voluntarios. El artista quiso empezar con Jesús, por lo que escogió a un modelo de apenas 20 años. El joven tenía una cara inocente, reflejaba paz y estaba libre de las marcas que la vida va dejando en el rostro.

Da Vinci tardó 6 meses en pintar a Jesucristo, luego siguió buscando otros modelos para representar al resto de apóstoles, dejando al más complicado, Judas, para el final. Se dice que tardó unos seis años en encontrar y pintar a los once apóstoles.

Cuando le tocó el turno a Judas, no encontraba un modelo que reflejase en su cara la traición, la depravación, un rostro marcado por cicatrices que evocaran la avaricia. Leonardo recibió la pista y fue al calabozo de Roma, al lugar donde estaban los condenados a muerte, para ver si encontraba a su modelo. Allí encontró lo que había estado buscando, aquel hombre había cometido muchas atrocidades, tenía el pelo largo, un cuerpo maltrecho, una mirada asesina y la cara marcada por los estragos de la vida. Tras elegirle, pidió permisos para que trasladasen al reo a su estudio mientras durara su trabajo.

Día tras día, el artista iba pintando y avanzando la representación de Judas mientras el modelo le miraba en silencio y era continuamente vigilado. Cuando Leonardo terminó de pintar el cuadro y llamó a los guardias para que devolvieran al prisionero a los calabozos, este se resistió, angustiado se acercó al pintor y le preguntó: ¿No me reconoces? ¡Leonardo! ¡Mírame bien! El hombre cayó de rodillas y gritó: Soy yo! ¡El joven al que hace siete años elegiste para ser el modelo de Cristo! Llorando se lamentó de la deriva que había tomado su vida y exclamó: ¡Qué bajo he caído, ayer fui Jesús y hoy soy Judas!

Hechos 6:15 Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel. Esteban es uno de los ejemplos más claros, de cómo puede cambiar el rostro de una persona que está llena de Dios, no era solo por la situación, sino que su rostro reflejaba el amor de Cristo, su pasión por el evangelio, la misericordia de no albergar odio en su corazón.

Lucas 11:34 La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas. Cuidemos lo que vemos y lo que hacemos, cada mala decisión, cada equivocación, se va a reflejar en nuestra mirada, nuestro rostro refleja lo que llevamos en el interior.

Proverbios 15:13 El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate. Un corazón que alberga tristezas, que rehúsa a perdonar, que permite que crezcan raíces de amargura, provoca que el rostro no refleje la alegría y el gozo del evangelio. Necesitamos que Jesús transforme nuestro interior, entonces vamos a sanar de adentro hacia afuera, y nuestros rostros comenzarán a expresar la santidad y alegría de seguir a Cristo.

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LA PERSONA DE JESÚS: EL AMIGO QUE NOS ENTIENDE

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Jesús es el hijo de Dios, pero en los evangelios también podemos ver un lado humano, ciertamente era divino, pero también humano. Nació como nosotros, creció como nosotros, vivió como nosotros, trabajó como nosotros, porque estuvo entre nosotros, pero no era de nosotros, y a pesar de esa humanidad Él venció al pecado, y fue a la cruz por amor.

Mateo 21:12-13 Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. Es una reacción muy humana molestarse por algo que sabemos que está mal o indignarnos ante una injusticia. Jesús se molestó de que aquel lugar que debería servir para acercar a las personas a Dios, se hubiera convertido en un comercio lleno de ladrones que lucraban de la fe.

Mateo 15:26-28 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora. Probar a otros es algo muy humano, nos gusta comprobar la fidelidad de los demás. Jesús probó el corazón de la mujer cananea que tenía su hija enferma, comprobó su amor de madre, su perseverancia y su fe, por lo que sanó a su hija.

Juan 11:33-35 Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. Jesús lloró. Conmovernos hasta el punto de llorar ante las pérdidas o ante alguna desgracia es algo muy humano. Jesús quizá se conmovió de la fragilidad del ser humano, de lo emocionales que somos ante la pérdida de un ser querido o de la falta de fe que a veces podemos tener.

Marcos 1:40-42 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio. Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio. Tener misericordia y querer ayudar a alguien que sufre es algo que muchos tienen, pero no la voluntad y el amor para llevarlo a cabo. Aquí ya podemos apreciar un poco de lo divino, Jesús no solo tuvo misericordia para sanarlo, sino que pudiendo tener muchas formas de hacerlo, decide tocarlo y lo dignifica como persona, le hace sentir cariño y afecto en tan solo un acto.

Marcos 14:35-36 Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora. Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú. Es muy humano sentir temor y querer cambiar una situación, pero hay que ser muy divino para ser capaz de pedir que se haga la voluntad de Dios, a pesar de lo que iba a suceder, darte totalmente por amor.

¿Cómo no amar a alguien así? Que es capaz de entendernos, que es capaz de comprender lo vulnerable que somos, que es capaz de amarnos tanto que dio su vida para salvarnos, que es capaz de amarnos como nadie nunca lo hará.

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LA PERSONA DE JESÚS: EL MAESTRO PERFECTO

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Hablamos mucho del lado de Jesús como el buen maestro, con la habilidad que tenía para contar en parábolas tantos misterios acerca del Reino de Dios, con esa forma de simplificar temas tan profundos en palabras tan claras que muchos pudieran entenderlo; pero Jesús también es un maestro que trasmitía muchísimo con el ejemplo.

Lucas 18:1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar. Jesús tenía una importante vida de oración, era una parte vital de su día encontrarse con su Padre Celestial, y cuando Él enseñaba acerca de la oración, tenía la autoridad para hablar de aquel tema, podía expresarlo de forma adecuada porque era un tema que dominaba y que practicaba continuamente. Lucas 6:12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.

Lucas 11:1 Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. El ejemplo de Jesús provocó que sus discípulos también quisieran orar como Él, porque nuestros actos hablan, nuestras acciones trasmiten y pueden ganar a muchos.

Lucas 6:37 No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Jesús no enseñaba algo que Él no pudiera hacer, y cuando uno de sus discípulos que lo acompañó durante tanto tiempo, que fue escogido para manejar las finanzas, lo traiciona, Jesús lo sigue tratando con amor, tenía un corazón lleno de perdón. Mateo 26:50 Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.

Juan 21:17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Jesús observó el momento exacto en que Pedro le negó, y lejos de acercarse a reprocharle por no escucharle cuando le advirtió, se acerca a Él con misericordia y lo restaura, y aquel hecho marcaría por siempre la vida del apóstol.

Lucas 6:27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; Jesús nos demostró el mayor acto de amor en toda la historia de la humanidad, mientras que muchos lo insultaban, otros lo habían escupido y golpeado, hasta echaban suertes para quedarse con sus vestidos, Él nos demostró que el amor perdona, que el amor no guarda rencor, que el amor se preocupa por el destino de los demás. Lucas 23:34 Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.

Juan 15:13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. A todos nos gusta que nos sirvan, que nos demuestren afecto, que nos den atención; sin embargo, nos cuesta mucho demostrarlo, nos cuesta ponernos en el lugar de la otra persona, nos cuesta horrores sacrificarnos por alguien más. Jesús nos demostró lo que significa tener amor ágape, lo que es tener un amor entregado y desinteresado.

Estamos viviendo un tiempo bastante especial y distinto, ahora más que nunca en la historia, necesitamos comportarnos como discípulos de Jesús, necesitamos poner en práctica lo que aprendimos del Maestro.

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DEBATE CON DIOS

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Yo: Últimamente mi corazón tiene tantas preguntas, tantos pensamientos contradictorios. Me molesta ver personas que no te siguen, ni te temen, prosperar de manera tan rápida, aparentan tanta felicidad, como si sencillamente todo les saliera bien.

Dios: Hijo mío, yo amo la rectitud, Y no desamparo a los santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida. Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella. (Salmos 37:28-29)

Yo: Es difícil ver como nosotros somos como ovejas en medio de lobos, como tenemos que soportar tantas pruebas, y el cielo por momentos parece guarda silencio.

Dios: No hay justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan. (Salmo 37:25)

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. (Juan 16:33)

Yo: Me enojo y veo el libre albedrío como una carga; recuerdo las palabras de Salomón al decir que todo es vanidad, la vida pareciera ser neblina, nuestros logros se esfumarán como el humo al partir.

Dios: El mal perseguirá a los pecadores, Mas los justos serán premiados con el bien. (Proverbios 13:21)

Yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. (Jeremías 29:11)

Yo: Entiendo que mi inteligencia es muy finita si la comparo con aquel que diseñó el universo y nos dio la vida, no podría entender la inmensidad de tus caminos. Sé que la fe es creer a pesar de que no veamos, pero es duro ver lo que sucede al nuestro alrededor y confiar en que todo mejorará.

Dios: Yo soy la salvación de los justos, Soy su fortaleza en el tiempo de la angustia. Salmo 37:39

Bueno soy a los que en mí esperan, al alma que me busca. Bueno es esperar en silencio mi Salvación. (Lamentaciones 3:25-26)

Dios no veas mis preguntas como ingratitud, ni mis contradicciones como falta de fe, solo ayúdame a entender tus planes, enséñame a verte en mis momentos de debilidad, dame paciencia en los días de escasez, ayúdame a confiar en Ti no solo en los buenos momentos, sino aún más en los momentos malos, en estos tiempos de necesidad.

Tú protegiste a tu pueblo cuando el destructor pasó por Egipto, guardaste a los jóvenes que metieron al horno de fuego por ser fieles, guardaste a Daniel de los leones, a los discípulos que estaban en la barca y detuviste la tormenta, y a lo largo de la historia, has guardado a los tuyos con ternura y amor.

Oro para que tu amor sea la respuesta a todas las interrogantes de mi alma, para que tu bondad abrace todas mis contradicciones, que tu misericordia me ayuda a conocerte mucho más y que tu fidelidad sea el lugar donde confiadamente repose por siempre mi fe.

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REFLEXIÓN: VELAD

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Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Hechos 1:10-11

Los discípulos están acompañando a Jesús, el Cristo ya había resucitado y se les había aparecido de una manera milagrosa, ahora están a punto de verlo partir, quizá no sabían que ésa sería la última vez que lo verían aquí en la tierra. Y mientras van viendo llenos de sorpresa como asciende, hasta el cielo, ángeles se les aparecen dándoles la promesa de que Él volverá.

¿Cuándo volverá? Los ángeles no dijeron cuando sería que volvería, gracias a la misericordia de Dios que no lo sabemos, eso ha mantenido a cada generación de cristianos, expectante de su regreso, nos obliga a estar alertas y vigilantes, nos mantiene deseosos de su regreso.

Jesús nos enseñó cómo debemos comportarnos frente a su venida: Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. Marcos 13:34-37

Vemos al apóstol Pedro, aquel que escuchó personalmente aquella parábola, y estuvo en el momento en que Jesús ascendía, decir sus hermanos: Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 1Pedro 4:7

Años después se añaden nuevos apóstoles, pero que también mantienen aquel deseo de velad, y motivan a la iglesia a no relajarse, a santificarse y afirmarse más en Dios porque su venida está cerca:

· Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1Tesalonicenses 5:23

· Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. Santiago 5:8

Mucho tiempo después en los años de la Reforma, también se motivaban a ser vigilantes de la venida del Señor: “Yo predico como si Cristo fue crucificado ayer, resucitó hoy y fuese a volver mañana”. Martín Lutero.

Poco tiempo después, en medio de los grandes avivamientos podemos escuchar la misma pasión por mantenernos vigilantes: Y ahora, aunque tenemos las palabras de la Escritura que nos aseguran que Él vendrá pronto, y que Su recompensa viene con Él, a pesar de ello, ¡cuán pocos le están esperando! C. H. Spurgeon

¿Lo estamos esperando? Somos la generación que podría estar más cerca de la venida del Señor, y a la vez, parecemos la generación que menos se alienta a ser vigilante. Muchas iglesias y grandes ministerios evitan tocar el tema, sin embargo, su venida está más cerca que nunca, y necesitamos quitarnos la flojera y el letargo espiritual, es tiempo de tener las lámparas llenas de aceite, de hacer la obra que se nos mandó, es hora de limpiar nuestros corazones y estar alertas de su venida.

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REFLEXIÓN: LOS AXIOMAS DEL AMOR DE DIOS

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Mientras terminaba de escribir un tema para otro de mis blogs llamado “UN GRAN MAL” me di cuenta que, muchas veces cuando hablamos acerca del amor de Dios, todo parece muy teórico, muy complicado, es como si tuviéramos que resolver un problema de matemáticas.

Cuando estaba en la universidad, aprendí a resolver distintos tipos de problemas matemáticos con integrales y derivadas, esos tipos de problemas servían para poder representar gráficamente las medidas de un objeto en el espacio, para calcular las velocidades de un cuerpo en movimiento y muchos usos más. Entendí que las matemáticas tenían un POR QUÉ, y si querías ir más profundo, aprendías que toda regla matemática estaba basada en axiomas.

Axiomas: Son verdades incuestionables universalmente válidas y evidentes, que se utilizan a menudo como principios en la construcción de una teoría o como base para una argumentación. En muchos contextos, axioma es sinónimo de postulado, ley o principio. (Resumidamente los axiomas eran considerados verdades absolutas que servían para demostrar y sustentar cualquier fórmula o principio que se considere válido).

En la biblia cuando hablamos del amor o de la forma en la que debemos amar, no sabemos los POR QUÉ, no entendemos cómo podemos ser capaces de amar de esa manera, no sabemos cómo opera ese amor dentro de nosotros o como sirve en nuestra vida práctica o en la vida de los demás.

Axiomas del amor de Dios.

· Dios nos ama: Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Dios ama a toda la humanidad, Él ya nos está amando, fuimos creados con amor, nacimos en este mundo con un propósito, tenemos un destino diseñado por un Dios que nos ama.

· Él nos amó primero: 1Juan 4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. Tenemos que entender que somos cristianos no porque venimos a la iglesia, no porque nosotros dimos el primer paso de buscar de Dios, no porque hagamos buenas obras, sino que somos creyentes porque a pesar de nuestros defectos, a pesar de nuestros errores o a pesar de nuestros pecados, Él nos amó, nos mostró su misericordia, su perdón y su amor.

· Tenemos un nuevo corazón: Ezequiel 36:26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Una vez que nacimos de nuevo, Cristo vino a morar en nosotros, y Él puede transformar aquel corazón endurecido en un corazón capaz de amar. El corazón que fue golpeado, lastimado, endurecido por el pasado, ahora es reemplazado por uno nuevo capaz de brindar y sentir amor.

· Dios derramó su amor en nuestro corazón: Romanos 5:5 Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. No tenemos que preguntarnos si somos capaces de amar, ya nuestro corazón desborda del amor de Dios, ya está en nuestro interior aquel amor ágape por el cual podemos amar, perdonar, valorar y respetar a nuestro prójimo.

Entendiendo la importancia de estos principios, podemos transformar la teoría del amor en una práctica diaria, podemos estar más preparados para demostrar el amor de Dios en los demás.

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EL CONCEPTO DE CRISTIANISMO

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El concepto de la palabra “cristiano” va más allá de ser un seguidor de Cristo o discípulo de Jesús, es un concepto que va variando día a día, y cobra vida con tu testimonio.

En la antigüedad los cristianos fueron aquellos “mártires” por no seguir las costumbres romanas, no adoraban a sus dioses, y estaban dispuestos a ser sacrificados por su fe.

Durante la reforma protestante, eran considerados “revolucionarios” que se oponían a las costumbres y las supersticiones, buscando derrocar los falsos poderes religiosos.

En nuestros tiempos somos considerados “tradicionalistas” o “conservadores” por oponernos a todas aquellas ideologías que atentan contra la familia y la fe.

Somos consideraros “perseguidos” que se niegan a negar a Jesús, a pesar de las prohibiciones muchos de nuestros hermanos predican en aquellos países que se oponen al evangelio.

El evangelio no ha cambiado, ni nosotros podemos cambiar lo que está escrito en la biblia, sino que es la palabra de Dios lo que da forma a la iglesia.

Debemos ser aquellos opositores que defiendan la verdad.

Modernizarnos, pero sin perder los valores y principios bíblicos.

Siendo ejemplos de un verdadero cambio y de una vida transformada.

Personas rectas y honestas que den testimonio de Jesús.

Ser luz no significa necesariamente figurar, sino que los demás puedan en ver en nosotros a Cristo.

Ser sal no significa que todo sea risas, sino que conocemos la verdadera razón de la Vida.

Se puede disfrutar de ser cristianos, pero sin perder la disciplina de conocer más y más de Dios.

Debemos tomar la cruz y pagar el precio por ser hijos de nuestro Padre Celestial.

Estar gozosos sin perder de vista el enfoque del verdadero cristianismo.

Congregarnos sin olvidarnos de tener misericordia por aquellos que no conocen de Jesús.

Estar motivados, pero recordando que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.

Amar siempre a Dios y a nuestro prójimo, porque ése es el resumen del evangelio.

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